El hombre de nacionalidad colombiana identificado como Fredis Valencia Palacios, fue condenado a 15 años de prisión en Florida luego de comprobarse que este se dedicara al tráfico ilegal de personas; en un caso en el que dos ciudadanos de origen cubano que lo habían contratado como “coyote”, resultaron asesinados mientras se trasladaban hacia EEUU, según información aportada por la Fiscalía.
El juez José E. Martínez del Distrito Sur de Florida, fue el responsable de dictar la sentencia a Valencia Palacios quien fuera extraditado a EEUU en abril de este año, cuando se declaró culpable de tres cargos entre los cuales destaca el de alentar a extranjeros a migrar al mencionado país.
Mark Selby, funcionario migratorio de Miami, expresó con pesar que “mientras se explotaba la carga humana por pura codicia, esta fue una tragedia horrible que resultó en un ataque sexual (a una de las inmigrantes cubanas) y dos muertes”.
Carlos Emilio Ibargüen Palacios y Jhoan Stiven Carreazo Asprilla junto a Fredis Valencia, fueron extraditados a EEUU y se declararon culpables de los mismos delitos, siendo acusados en Colombia del crimen en 2016 en el que fueron asesinados dos inmigrantes cubanos mientras se dirigían a EEUU, lo cual Irbagüen y Carreazo negaron rotundamente.
El trío de criminales junto a una persona más organizaron y prepararon el contrabando ilegal de extranjeros indocumentados a Estados Unidos, actividad que realizaban desde el mes de noviembre de 2014, según la demanda.
Liober Santos Corria, nativo de Cuba y novio de una de las víctimas, Edelvis Martínez Aguilar, comunicó a las autoridades colombianas que estos “coyotes” cobraron una cantidad de 1.500 dólares a cada persona por hacerlos pasar la frontera con Panamá, y que luego les exigieron más dinero, y en vista de que no tenían les robaron sus pertenencias, abusaron sexualmente de la muchacha y posteriormente la asesinaron junto a un amigo de ellos que les acompañaba en la trágica travesía, mientras que él pudo huir.
Con Información de 14 y medio
eso es verda manuel usted tiene toda la razon, yo daria para esos perros pena de muerte o cadena perpetua