
Un buque con combustible de aviación JET A-1 llegó el lunes 2 de diciembre al puerto de La Habana para abastecer los aeropuertos y garantizar la continuidad de los vuelos internacionales durante las festividades de fin de año.
Las autoridades esperan que la carga será suficiente para el suministro de los vuelos de largo alcance que deben repostar en territorio cubano. Mientras, las rutas más cercanas, como los vuelos procedentes de la Florida o México, traen suficiente combustible para efectuar el vuelo de regreso sin recargar.
La mayoría de los aviones que utilizan las aerolíneas comerciales para vuelos internacionales tienen una autonomía superior a los 650 kilómetros, que se considera medio alcance y útil para vuelos regionales. Estos aviones suelen solo cargan combustible en el lugar de salida y hacen el trayecto de ida y vuelta.
Hace unos días las autoridades de la aviación civil en Cuba habían advertido de que para la semana del 1 al 8 de diciembre peligraba la disponibilidad de combustible para vuelos de largo alcance, como los que se operan desde Moscú hasta La Habana y Varadero. La propia embajada de Rusia en Cuba alertó a sus ciudadanos que estaban de visita en la Isla sobre la posibilidad de cancelaciones.
Sin embargo, menos de 48 horas después, el director general de la Unión Cuba Petróleo (CUPET), Irenaldo Pérez, aseguró que se han iniciado conversaciones con los proveedores para garantizar el suministro de combustible de aviación.
Cuando se compra en grandes cantidades, el costo por barril del JET A-1 puede estar en el rango de $80 a $150 dólares por barril, tal y como han oscilado a lo largo de todo el año 2024. Aunque estos valores pueden variar dependiendo de la negociación, la oferta y la demanda en el momento de la compra.
Cuba atraviesa una grave crisis energética que ha afectado diversos sectores, incluyendo el transporte público y la producción de electricidad, debido al déficit de combustibles. Las colas para la compra de gasolina y otros productos energéticos se han vuelto frecuentes en varias ciudades del país, lo que ha generado caos y altos precios en el mercado informal.
Mientras la crisis arrecia, el gobierno comunista autorizó la importación de petróleo cubano por parte de la compañía australiana Melbana Energy.
Según un informe de la empresa extranjera, se espera que la producción inicial sea de 5.000 barriles diarios, con un aumento potencial a 40.000 barriles diarios. El petróleo extraído de esta zona es ligero y más atractivo que otros crudos cubanos, lo que lo hace valioso en el mercado internacional. Se estima que el Bloque 9 contiene entre 267 y 734 millones de barriles. Las primeras exportaciones están previstas para finales de 2024 o principios de 2025.

