
Inicialmente, el régimen castrista negó las imágenes que se hicieron virales en redes sociales donde se mostraba a niños y adolescentes cubanos durmiendo en los jardines del Hotel Gran Muthu Habana. Luego, la propaganda oficialista y sus agentes de opinión argumentaron que se trataba de una “campaña enemiga”, pero reconocieron la situación y dedicaron un reportaje de casi 10 minutos en el Noticiero de la Televisión.
Allí culparon a los padres y tutores legales de los menos de edad por fallar en su “responsabilidad parental”. Contra todos se iniciaron procesos penales, aunque las instituciones del gobierno ya tenían conocimiento del tema y tampoco hicieron nada al respecto.
El incidente ocurrió en los jardines del Hotel Gran Muthu, ubicado en la intersección de Primera y 70, en Miramar. La directora del establecimiento hotelero aseguró que desde el inicio del verano la situación se había intensificado, con la presencia de niños en la vía pública tanto durante el horario escolar como en altas horas de la noche.
“A pesar de haber alertado a las autoridades, la respuesta tardó, siendo solo tras la difusión en redes sociales que las autoridades intervinieron”, explicó la responsable del hotel.
El gobierno de La Habana, en conjunto con varios organismos del Estado, acudió a la zona para atender a los menores. Tras una investigación, se constató que los niños provienen de familias disfuncionales, donde los tutores no cumplen adecuadamente con sus responsabilidades.
En algunas de las entrevistas realizadas, los padres admitieron que sus hijos presentaban conductas problemáticas, tanto en el hogar como en la escuela, lo que generó una serie de intervenciones judiciales.
Con relación a la responsabilidad parental, el artículo 86 de la Constitución de la República y el Código de las Familias establecen que los padres tienen el deber de garantizar un desarrollo integral y armónico de los menores.
Por ello, los procesos penales radicados contra los tutores son parte de una medida para salvaguardar el bienestar de los menores. Las autoridades han señalado que este tipo de negligencia es una de las principales causas del incremento de menores de edad en situación de calle, fenómeno que se observa no solo en La Habana, sino también en otras ciudades del país.
Además de las acciones judiciales, las autoridades cubanas han tomado medidas en las instituciones educativas, donde se han identificado casos de absentismo escolar injustificado. Las escuelas, como parte de su rol, deben alertar a las autoridades sobre los niños que no asisten a clases regularmente, pero no siempre se ha logrado una respuesta efectiva ante estos incumplimientos.
La viceministra primera de Trabajo y Seguridad Social señaló que la falta de cobertura de plazas para trabajadores sociales en la capital limita la capacidad para abordar esta problemática de manera preventiva.
Según el oficialismo, el Ministerio de Educación y otros organismos estatales han intensificado esfuerzos para identificar y evaluar a los niños en riesgo, pero se reconoce que aún falta mucho por hacer. Además de la atención a los menores y sus familias, la labor de prevención en la comunidad se ha visto afectada por la falta de recursos y personal capacitado.

En el caso del Hotel Gran Muthu, la situación refleja una realidad más amplia: el turismo, en lugar de ofrecer protección, se ha convertido en un espacio donde niños y adolescentes merodean por la noche, pidiendo dinero a los turistas. Todo ello para sortear la enorme crisis económica que atraviesa la Isla.
A pesar de las intervenciones, el fenómeno sigue siendo una constante en los barrios de La Habana, donde se observa a los mismos menores de edad deambulando por las calles. Las autoridades municipales han alertado sobre el impacto negativo que estas conductas pueden tener en la imagen del país, particularmente en la zona turística, conocida por ser un área de alta afluencia de turistas internacionales.
Uno de los principales desafíos es la falta de una respuesta integral, que aborde no solo la sanción a los padres, sino también la vulnerabilidad socioeconómica de las familias. La situación económica actual de Cuba ha generado que muchas familias se encuentren en condiciones de extrema pobreza, lo que agrava el abandono y la negligencia hacia los menores.
La viceministra de Trabajo y Seguridad Social dijo en el reportaje que la plantilla de trabajadores sociales está muy menguada y no se logra cubrir dichas situaciones.

