
La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos responsabilizó esta semana a las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Cuba de agravar la crisis humanitaria que atraviesa la Isla, al asegurar que las restricciones económicas han contribuido al deterioro de los servicios de salud y al aumento de la mortalidad infantil.
El pronunciamiento fue realizado el lunes por el alto comisionado Volker Türk, quien instó a Washington a eliminar las medidas vigentes contra La Habana.
Según la ONU, las limitaciones económicas han afectado el acceso de la población a alimentos, agua potable, medicamentos y atención médica.
Türk sostuvo que la escasez de suministros esenciales está teniendo consecuencias directas sobre la salud de los menores y calificó la situación como inaceptable, afirmando que indicadores recientes reflejan un empeoramiento de las condiciones sanitarias en Cuba.
Entre los datos citados figura el incremento de la mortalidad infantil hasta 9,9 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos, así como una disminución en las tasas de supervivencia de niños con cáncer, que habrían pasado del 85% al 65% en los últimos años.
Naciones Unidas también afirmó que la disponibilidad de medicamentos esenciales se encuentra muy por debajo de las necesidades del sistema de salud.
Las declaraciones coinciden con la publicación de un estudio elaborado por el Centro de Investigación en Economía y Política (CEPR), con sede en Washington, que atribuye parte del deterioro de estos indicadores a las sanciones implementadas durante la administración del presidente Donald Trump.
Sin embargo, esa interpretación ha sido cuestionada por diversos analistas y por el propio personal de salud que alguna vez sirvió en Cuba, quienes sostienen que la crisis sanitaria cubana responde a múltiples factores, siendo el principal el abandono del régimen, que nunca ha priorizado su sistema de salud, y que cuenta con una preparación incompleta para sus profesionales.
Datos oficiales recopilados por investigadores independientes indican que la inversión estatal destinada a salud pública ha representado una proporción relativamente reducida de los ingresos nacionales durante los últimos años, mientras que sectores como el turismo han concentrado porcentajes significativamente mayores de recursos.
A ello se suman las dudas planteadas por algunos expertos sobre la transparencia del régimen sobre sus cifras oficiales, y las verdaderas causas de muertes en hospitales, donde las negligencias son denunciadas por ciudadanos con frecuencia.
Lo que sí muestran los datos oficiales es una tendencia ascendente de la mortalidad infantil. Mientras en 2018 la tasa reportada era de 4 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos, para 2024 había aumentado a 7,1 y en 2025 alcanzó 9,9.
La ONU también vinculó el deterioro de la atención médica con la profunda crisis energética que afecta al país. Los prolongados apagones dificultan el funcionamiento de hospitales, policlínicos y centros de diagnóstico, agravando las limitaciones existentes.
Por su parte, especialistas consultados por medios independientes consideran que la falta de medicamentos, el deterioro de la infraestructura hospitalaria, la emigración masiva de profesionales de la salud y los problemas estructurales de la economía cubana han contribuido significativamente a la situación actual.
Sin embargo, no consideran que esta emigración se ve motivada por la mala administración del gobierno cubano, que incluso teniendo recursos los destina a sectores como el turismo y a sus propias instituciones, antes que a mejorar sus condiciones sanitarias, como se vio en la pandemia.
En los últimos cuatro años, más de 77.000 trabajadores del sector sanitario han abandonado el sistema, incluidos más de 30.000 médicos.
Luego de conocerse las declaraciones de la ONU, el Departamento de Estado de EEUU respondió que las sanciones no impiden la llegada de ayuda humanitaria ni la exportación de alimentos y productos médicos destinados a la población.
Lo cierto es que el embargo no incluye alimentos ni insumos médicos, y el régimen cuenta con un amplio historial de comercio con EEUU donde ha adquirido productos de estos rubros, solo no los suficientes.
“Children are dying because doctors lack access to essential medical supplies and medicines. This is unacceptable.”
UN High Commissioner for Human Rights Volker Turk calls for Cuba sanctions to be ‘lifted immediately’ https://t.co/q5GVWe33yz pic.twitter.com/WeaKWzcVal
— Al Jazeera English (@AJEnglish) June 9, 2026

