
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez arremetió este viernes 12 de junio contra el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tras revelarse las sanciones más recientes en contra del conglomerado estatal Unión-Cuba-Petréleo (CUPET).
A través de su perfil en X, el secretario de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó las sanciones estadounidenses, y acusó al país norteamericano de mentir en su retórica contra la Isla, afirmando que no había bases reales para las sanciones.
“El Secretario de Estado del régimen estadounidense, por ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos de la claque elitista que impulsó su carrera política, ahora refuerza aún más el cerco económico y energético contra #Cuba”, comenzó su mensaje.
En ese sentido, el canciller atribuyó la decisión a intereses políticos y personales del funcionario estadounidense y cuestionó sus declaraciones sobre la situación cubana.
“Para justificarlo, no acude a excusas preparadas por su Departamento de Estado, sino a mentiras usuales y vulgares, de lo más agresivo, inculto y rabioso entre los enemigos de Cuba”, escribió en su perfil.
Las declaraciones llegan a solo unos días de que Rodríguez insinuara que el cubanoamericano necesita “educarse” más en materia de Cuba, y lo enviara a leer libros del fallecido dictador Fidel Castro.
Las sanciones fueron anunciadas por el Departamento de Estado y colocan a CUPET bajo restricciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Según Washington, la empresa desempeña un papel central en la administración de los recursos energéticos del país y forma parte de la estructura económica controlada por el Estado cubano.
Al presentar la medida, Rubio sostuvo que el Gobierno cubano ha utilizado durante años los recursos energéticos para sostener sus aparatos de control político y seguridad, mientras gran parte de la población enfrenta escasez de combustible y prolongados cortes eléctricos.
La sanción fue aplicada bajo una orden ejecutiva firmada por Trump este año, que amplió las facultades para castigar a funcionarios y entidades vinculadas con actividades que Estados Unidos considera contrarias a sus intereses de seguridad y política exterior.
El anuncio se suma a una serie de medidas adoptadas recientemente por Washington. En las últimas semanas, la administración estadounidense ha sancionado a funcionarios del Gobierno cubano, familiares de altos dirigentes y varias organizaciones estatales.
También ha endurecido las advertencias a empresas extranjeras que mantienen relaciones comerciales con entidades vinculadas al conglomerado militar GAESA.
Las tensiones entre Rubio y Rodríguez han aumentado en los últimos meses. Días atrás, ambos intercambiaron declaraciones después de que el secretario de Estado calificara a Cuba como un centro de apoyo a movimientos radicales de izquierda en América Latina.
El canciller cubano respondió entonces defendiendo el papel de La Habana en los procesos de paz de Colombia y acusó a Washington de desconocer la política exterior cubana.
Tras la sanción a CUPET, otras autoridades cubanas también reaccionaron. El viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior, Oscar Pérez-Oliva, afirmó que la medida busca aumentar las dificultades energéticas del país y responsabilizó a Estados Unidos de agravar la crisis económica.
En contraste, varios legisladores republicanos celebraron la decisión. Los congresistas Mario Díaz-Balart, Carlos Giménez y el senador Rick Scott respaldaron públicamente las sanciones y pidieron mantener la presión sobre el Gobierno cubano.
La medida llega además después de que fracasara un proyecto impulsado por la empresa estadounidense Vanguard Energy para exportar combustible hacia Cuba.
Aunque la compañía negociaba envíos regulares de gasolina y diésel para aliviar parcialmente la crisis energética de la Isla, las autoridades estadounidenses negaron la autorización necesaria para concretar las operaciones.
Con esta nueva acción, Washington continúa ampliando las restricciones contra sectores considerados estratégicos para el funcionamiento económico y político del Estado cubano, mientras La Habana denuncia que las sanciones profundizan las dificultades que enfrenta el país.
El Secretario de Estado del régimen estadounidense, por ambiciones de conquista, aspiraciones presidenciales y sentimientos vengativos de la claque elitista que impulsó su carrera política, ahora refuerza aún más el cerco económico y energético contra #Cuba.
Para justificarlo,… pic.twitter.com/T0Ti7tzJr8
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) June 11, 2026

