
Un grupo de 147 venezolanos deportados desde Estados Unidos quedó atrapado el 24 de junio tras el derrumbe del Hotel Santuario La Llanada, en el estado La Guaira, pocas horas después de aterrizar en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía y de que ocurrieran los dos sismos que causaron caos en el país sudamericano.
De acuerdo con el medio español EL PAÍS, solo 12 ocupantes fueron localizados con vida, mientras el régimen de Caracas mantiene sin publicar una relación de víctimas y desaparecidos.
Los viajeros llegaron desde Texas en el vuelo 164 de la Gran Misión Vuelta a la Patria. La comitiva estaba integrada por 120 hombres, 19 mujeres y siete menores: cinco niños y dos niñas.
Todos habían permanecido detenidos en centros migratorios de Texas, Georgia, Florida y Arizona antes de ser expulsados por la Administración de Donald Trump.
Hotel bajo vigilancia del SEBIN
Tras el aterrizaje, Mervin Maldonado, responsable del programa oficial de repatriación, difundió un video y escribió en X.
“Hoy recibimos el vuelo #164 de la Gran Misión Vuelta a la Patria con 146 venezolanos, desde EEUU ¡Bienvenid@s!”. Su publicación reportó una persona menos que la cifra atribuida al vuelo.
Hoy recibimos el vuelo #164 de la Gran Misión Vuelta a la Patria 🇻🇪 con 146 venezolanos, desde EEUU.
¡Bienvenid@s! ✅️#24Jun pic.twitter.com/cOxQqxDHxa
— Mervin Maldonado (@MervinMaldonad0) June 24, 2026
Agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional trasladaron al grupo hasta La Llanada, un antiguo colegio ubicado en una zona montañosa y administrado por la Fundación Misión Negra Hipólita. Allí debían cumplir controles médicos, vacunación y trámites de identificación antes de viajar hacia sus estados de residencia.
Anderson Antonio Pérez, de 33 años, logró comunicarse con su familia alrededor de las 4:00 p.m. “Habló con su esposa, dijo que habían llegado y que los iban a ubicar para, al día siguiente, traerlo para acá para Barquisimeto, pero ya no se supo más nada de él”, contó su hermana.
Denuncian que los custodios no abrieron las puertas
A las 6:04 p.m., dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon el norte venezolano con una diferencia de 39 segundos. El edificio se desplomó mientras los recién llegados permanecían dentro.
De acuerdo con el medio español, familiares y sobrevivientes denunciaron que los agentes encargados de la custodia no permitieron la salida durante los primeros movimientos.
“Los repatriados gritaban pidiendo que les abrieran, que les abrieran, porque estaba temblando, y ellos no les abrieron. Los dejaron encerrados como si fueran unos ladrones, unos matones”, afirmó Yulis Salcedo, madre de un sobreviviente.
Joan, un venezolano de 28 años detenido por ICE en Florida, permaneció tres horas bajo los restos del inmueble. Según su esposa, una litera y varios colchones amortiguaron el peso de la estructura hasta que consiguió escapar por sus propios medios.
Los primeros rescates fueron realizados por los propios afectados, sin maquinaria ni herramientas. Algunos testimonios calculan que cerca del 90% de los pasajeros quedó atrapado. Informes sin verificar también señalaban que decenas de personas podían continuar con vida en el sótano y los niveles superiores.
Hasta el 29 de junio, las autoridades venezolanas no habían divulgado una lista de fallecidos, heridos o desaparecidos vinculados al vuelo.
“Solo queremos saber dónde están. Si están vivos, dónde están. Y si no, que nos digan la verdad”, reclaman los allegados en medio de las denuncias de encierro, abandono y demora en las labores de rescate.
Primero fueron las víctimas de Trump, hoy son las de la catástrofe venezolana. El mismo día de los terremotos, los migrantes llegaron a su país en un vuelo desde Texas. Solo han sido encontrados 12 con vida, aunque aún no hay confirmación oficialhttps://t.co/hspBVOscHN
— EL PAÍS (@el_pais) June 29, 2026

