Noticias destacadas

La nueva clase social cubana: el país de las remesas y el país del hambre

Hoy Cuba es una sociedad dividida entre quienes tienen acceso al dólar y quienes han quedado abandonados a la miseria
remesas a Cuba
En un país donde los salarios y las pensiones han perdido gran parte de su capacidad adquisitiva, el acceso al dólar se ha convertido en la principal línea divisoria entre millones de ciudadanos. (Foto © Periódico Cubano)

Durante décadas, la propaganda oficial sostuvo que la revolución había eliminado las clases sociales en Cuba. Según ese relato, desaparecieron los privilegios económicos y nació una sociedad de iguales. Sin embargo, la realidad del siglo XXI parece demostrar algo muy diferente.

Las antiguas clases fueron sustituidas por una nueva división social, menos visible pero igualmente profunda. Hoy existen dos Cuba: la de quienes reciben remesas y la de quienes no reciben nada.

No se trata de una diferencia menor. En un país donde los salarios y las pensiones han perdido gran parte de su capacidad adquisitiva, el acceso al dólar se ha convertido en la principal línea divisoria entre millones de ciudadanos.

Quien recibe ayuda de familiares en el exterior puede comprar alimentos, adquirir medicamentos, reparar una vivienda, pagar transporte o enfrentar una emergencia. No vive necesariamente en la abundancia, pero posee una posibilidad de supervivencia que resulta inalcanzable para otros.

Los ancianos que no cuentan con familiares en el extranjero están condenados a vivir de una pensión que no les alcanza para vivir. (Foto @ Periódico Cubano)

En cambio, quien depende exclusivamente de un salario estatal o de una pensión enfrenta una realidad mucho más dura. Para cientos de miles de jubilados, viudas, enfermos y trabajadores, la mesa familiar se vacía cada día un poco más. La lucha cotidiana ya no consiste en progresar, sino simplemente en comer.

La paradoja histórica es extraordinaria. El sistema que prometió acabar con las desigualdades ha terminado creando una sociedad donde el acceso a divisas determina buena parte de las oportunidades de cada individuo.

Nadie puede condenar a quienes reciben remesas. Sería absurdo e injusto. Detrás de cada envío hay un hijo, una hija, un hermano o un nieto tratando de aliviar el sufrimiento de los suyos. Las remesas constituyen uno de los actos de solidaridad familiar más grandes de la historia cubana.

La verdadera pregunta es otra. ¿Cómo llegó una nación a depender de manera tan profunda del dinero enviado por quienes tuvieron que marcharse?

La respuesta resulta incómoda. Durante décadas, la economía nacional fue incapaz de generar prosperidad para la mayoría de la población. Como consecuencia, millones de cubanos emigraron y terminaron asumiendo una responsabilidad que correspondía al Estado: sostener económicamente a sus familias.

Remesas en dólares a Cuba
El envío de remesas a Cuba alivia la hambruna que sufre el país, pero trae consigo un alto costo político y social. (Foto © Periódico Cubano)

Las remesas no son la causa del problema. Son el remedio que impide que la tragedia sea aún mayor. Sin embargo, esta realidad ha producido una fractura social que merece ser analizada.

Mientras una parte de la población conserva cierto margen para enfrentar las dificultades, otra se hunde en una pobreza cada vez más severa. Ancianos que sobreviven con pensiones insuficientes, familias sin parientes emigrados, enfermos sin acceso a medicamentos y trabajadores cuyos ingresos desaparecen ante la inflación forman parte de esa otra Cuba que rara vez aparece en los discursos oficiales.

Quizás la mayor vergüenza nacional no sea la existencia de las remesas. La verdadera vergüenza consiste en que millones de cubanos dependan de ellas para sobrevivir.
La revolución prometió igualdad.

La historia parece haber producido otra cosa: una sociedad dividida entre quienes tienen acceso al dólar y quienes han quedado abandonados a la miseria. Esa es la nueva realidad social cubana. Negarla no la hará desaparecer.

Y mientras esa realidad continúe creciendo, seguirá siendo imposible afirmar seriamente que las clases sociales desaparecieron en Cuba. Simplemente cambiaron de nombre.

Agregar a Periódico Cubano como fuente favorita de noticias
Seguir a Periódico Cubano en Google News

¿Qué opinas? ¡Déjanos tu comentario!

Por favor ingrese su comentario!
Ingrese su nombre

- Advertisement -
Noticias destacadas
- Advertisement -
Últimas noticias
- Advertisement -
Suscríbete al boletín
- Advertisement -