
Una vecina de San Antonio de los Baños, Artemisa, denunció en Facebook la pérdida de 75.000 pesos cubanos tras comprar una batería defectuosa a vendedores que habrían usado una línea telefónica revendida para ocultarse. Leydi Mariam Varela publicó dos videos para relatar el fraude y buscar a los responsables.
La mujer adquirió el equipo dos días antes y recibió una factura con un teléfono y una supuesta garantía de dos meses. Al intentar reclamar, descubrió que la línea pertenecía a otra persona, quien primero la bloqueó en WhatsApp.
“Fueron 75 mil pesos, tengo supuestamente dos meses de garantía, y ahora llamo para hacer mi reclamo normal con mi papel, con mi número, y la muchacha que me sale me dice que ella compró la línea por Facebook”, relató Leydi.
Una compra motivada por los apagones
Varela sostuvo que los vendedores afirmaban operar desde Marianao, en La Habana. También anunció que divulgaría el teléfono para conocer si otras personas habían sido engañadas mediante el mismo método.
“Ustedes saben todo lo que uno tiene que reunir, dejar de comprarse, dejar de comer, para poder comprarse una batería, para poder poner un poco de luz en su casa”, expresó.
En Artemisa, según su testimonio, los cortes eléctricos alcanzan entre 36 y 40 horas. El deterioro del Sistema Eléctrico Nacional obliga a numerosas familias a buscar baterías, inversores y paneles solares en el mercado informal, donde resulta difícil exigir garantías.
El número telefónico había cambiado de dueño
En una segunda grabación, Leydi explicó que la actual propietaria de la línea la desbloqueó y conversó con ella por videollamada. Esa mujer aseguró que compró el número a un “quimiquero” y desconocía su supuesto uso en fraudes.
“Es hasta una pobre infeliz igual que yo, que pudo comprar la línea ahora porque se la vendió un quimiquero supuestamente”, afirmó.
Varela dijo que continuará buscando al vendedor original. “Es sufocante lo que estamos viviendo, de contra que no tenemos luz, no tenemos agua, la comida, la situación del país, también vengan unos bandidos (…) vengan a hacer estas cosas. Oye, no tienen un poquitico de vida humana, de corazón”, lamentó.
Las estafas relacionadas con equipos eléctricos han aumentado durante la crisis. Entre los métodos denunciados figuran baterías dañadas, aparatos rellenos con arena o cartón, cobros anticipados y vendedores que desaparecen después de recibir el dinero.
La falta de respuestas eficaces ante estos delitos deja a los ciudadanos expuestos mientras intentan resolver necesidades básicas que el Estado cubano no garantiza.
La mujer finalizó sus videos asegurando que iba a continuar efectuando las denuncias, esto para evitar que otras personas cayeran víctimas de los estafadores. En sus últimas publicaciones, cumplió su promesa, revelando fotografías y perfiles utilizados por los delincuentes.

