
Familiares del niño Joel Alejandro Suárez Sánchez, fallecido tras un accidente de parapente ocurrido el pasado sábado cerca de Cayos Los Monos, en la playa del Minín, Isla de la Juventud, denunciaron irregularidades en la respuesta de las autoridades y en las condiciones de seguridad de la actividad recreativa.
Los allegados consideran que las demoras y decisiones tomadas durante la búsqueda pudieron influir en el trágico desenlace, según lo declarado en la página de Facebook Nio Reportando un Crimen.
Los testimonios, constatados por Periódico Cubano, reconstruyen las horas posteriores al accidente y plantean interrogantes que, según los denunciantes, deberán ser esclarecidos mediante una investigación transparente.
El incidente ocurrió alrededor de las 4:11 p. m., cuando una fuerte ráfaga de viento habría desviado el parapente en el que viajaban Joel Alejandro y un piloto sujetos al mismo equipo. Poco después del despegue, ambos fueron arrastrados mar adentro, hasta terminar sobre el agua a aproximadamente medio kilómetro de la costa.
Un comunicado atribuido a la presidencia del Club de Aviación de Cuba señaló que los ocupantes intentaron liberarse de los arneses tras el amerizaje. Según esa versión, el piloto habría perdido el control sobre el menor mientras trataba de desprenderse del sistema de sujeción, momento en que el niño desapareció en el mar.
De acuerdo con los familiares, las solicitudes de auxilio comenzaron cerca de las 4:15 p. m. Sin embargo, los equipos especializados del Ministerio del Interior habrían tardado unas dos horas en llegar a la zona. Durante ese intervalo, residentes, trabajadores y personas presentes en la playa intentaron localizar al menor con los medios disponibles.
Los allegados también cuestionaron que la búsqueda presuntamente fuera suspendida alrededor de las 9:00 p. m. A su juicio, el operativo debió mantenerse durante toda la madrugada, debido a que cada minuto resultaba decisivo para encontrar al niño con vida.
Familiares y vecinos regresaron a la zona aproximadamente a las 6:00 a. m. del domingo para continuar las labores. Según las fuentes, los equipos oficiales llegaron varias horas después, cuando numerosos ciudadanos ya participaban nuevamente en el rastreo. Esa demora reforzó entre los parientes la percepción de que el caso no recibió la prioridad necesaria.
El cuerpo de Joel Alejandro fue encontrado horas más tarde, a unas tres millas náuticas del lugar donde ocurrió el accidente. La noticia puso fin a una búsqueda que mantuvo en vilo a residentes de Nueva Gerona y otras localidades de Isla de la Juventud.
Las denuncias incluyen además la presunta ausencia de salvavidas y el supuesto incumplimiento de medidas básicas de seguridad durante los vuelos. Los familiares piden determinar si las condiciones del tiempo permitían realizar la actividad y si los organizadores contaban con permisos, protocolos y equipos adecuados.
Las fuentes indicaron que el piloto permanece detenido mientras avanzan las investigaciones. También afirmaron que habría intentado quitarse la vida, aunque ese extremo no ha sido confirmado públicamente por las autoridades cubanas.
La familia anunció que emprenderá acciones legales contra quienes considere responsables, tanto por la organización de la actividad como por la respuesta posterior al accidente. El padre del menor, residente en Estados Unidos, logró viajar a Cuba para despedirse de su hijo.
Joel Alejandro no será velado debido a las condiciones en que fue recuperado su cuerpo. Los familiares denunciaron además que solo les habrían permitido alrededor de dos horas para despedirse.

