
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) informó este miércoles 8 de julio que deportó a Cuba a Luis Álvarez García, un ciudadano llegado durante el éxodo del Mariel y condenado por intento de asesinato y posesión de cocaína.
La expulsión fue posible después de que La Habana aceptara recibir a nacionales con antecedentes penales que durante años permanecieron bajo supervisión migratoria en territorio estadounidense.
ICE presentó la salida de Álvarez García como resultado de las gestiones de la administración de Donald Trump ante el Gobierno cubano. La agencia señaló que el hombre había concluido su condena, pero continuaba en Estados Unidos porque “Cuba no repatriaba a los cubanos del Mariel”.
Luis Alvarez Garcia
🌎Cuba
🚩CONVICTION | Attempted murder
🚩CONVICTION | Dangerous drugs — cocaineAlvarez Garcia was previously walking free on an ICE order of supervision because he was freed from prison and Cuba wasn’t repatriating Mariel Cubans — Cubans who were part of… pic.twitter.com/J1SShy9sBw
— U.S. Immigration and Customs Enforcement (@ICEgov) July 8, 2026
ICE mantenía al cubano bajo una orden de supervisión
Álvarez García estaba sujeto al formulario I-220B, conocido como orden de supervisión. Este documento se aplica a extranjeros con una orden final de expulsión que no puede ejecutarse de inmediato.
Quienes reciben esa medida deben acudir a controles periódicos, informar cambios de domicilio y cumplir otras condiciones establecidas por las autoridades.
El obstáculo, según ICE, era la negativa histórica del régimen cubano a admitir a parte de los emigrados del Mariel con condenas penales. Ese éxodo llevó a más de 125.000 cubanos a Florida entre abril y octubre de 1980. Muchos quedaron posteriormente atrapados en un prolongado limbo migratorio tras salir de prisión.
La Habana amplía la recepción de deportados con antecedentes
La política comenzó a modificarse el 9 de febrero de 2026, cuando un vuelo procedente de Estados Unidos trasladó a 170 cubanos. Al menos 50 tenían antecedentes por delitos graves. Fue la primera operación en décadas en la que las autoridades de la Isla aceptaron un grupo numeroso con ese perfil.
Durante los primeros seis meses de 2026, Cuba recibió a 740 ciudadanos en 25 operaciones organizadas desde varios países de la región. Por tanto, esa cifra no corresponde únicamente a expulsiones realizadas por Estados Unidos.
Una recopilación basada en datos del Departamento de Seguridad Nacional y del Ministerio del Interior sitúa en 3.142 los cubanos enviados directamente desde territorio estadounidense desde abril de 2023.
El mismo recuento atribuye 978 repatriaciones a 19 vuelos efectuados durante el Gobierno de Joe Biden. Desde enero de 2025, la administración Trump habría completado 18 vuelos directos con 2.164 personas.
Aumentan los arrestos de cubanos dentro de Estados Unidos
La deportación ocurre mientras ICE intensifica sus operaciones contra inmigrantes cubanos. Un análisis del Instituto Cato estimó que los arrestos mensuales de nacionales de la Isla crecieron un 463%, al pasar de menos de 200 a finales de 2024 a más de 1.000 hacia finales de 2025.
Más de 42.000 cubanos figuran como deportables o tienen órdenes pendientes de ejecución, según cifras citadas por medios y especialistas migratorios. La aceptación de más repatriados por parte de La Habana reduce uno de los principales obstáculos que durante décadas frenó esas expulsiones.

