
La Asamblea Municipal del Poder Popular de Centro Habana publicó los nuevos precios de varios panes comercializados por la Empresa Cubana del Pan, después de que las tarifas comenzaran a aplicarse desde el 2 de julio en distintas unidades de La Habana. La medida generó críticas por el incremento y la demora en comunicarlo.
El pan de corteza dura de 400 gramos pasó de 240 a 500 pesos, un aumento superior al 100 %. La presentación de 250 gramos quedó fijada en 300 pesos, mientras que la de 200 gramos subió de 120 a 250 pesos.
La unidad de corteza dura de 100 gramos ahora cuesta 115 pesos. En el caso del pan de molde, la presentación de 500 gramos aumentó de 250 a 550 pesos, lo que representa un alza del 120 %.
Las variedades de pan de molde de 200 y 100 gramos se venden a 220 y 110 pesos, respectivamente. La publicación oficial no explicó qué costos de producción, transporte o materias primas motivaron los nuevos importes.
Autoridades informaron después de comenzar los cobros
Consumidores denunciaron que conocieron las tarifas cuando llegaron a las panaderías. Para entonces, los establecimientos llevaban más de una semana cobrando precios superiores a los anteriores, sin una comunicación pública de las autoridades locales.
La demora provocó cuestionamientos sobre la falta de información ante una medida que afecta uno de los alimentos más consumidos por las familias cubanas, en especial durante los desayunos y las meriendas de los niños.
Una residente aseguró que varios adultos mayores acudieron con dinero para comprar el pan que antes costaba 120 pesos, pero encontraron que su precio había aumentado a 250.
“Los pobres viejitos llegaban con su jaba a buscar su pan de 120 y se encontraron que costaba 250; por supuesto tuvieron que retirarse con su jaba vacía”, relató la usuaria.
Seis panes consumen casi toda una pensión
El salario mínimo, establecido en 3.210 pesos mensuales, permite comprar seis panes de corteza dura de 400 gramos. Después de pagar 3.000 pesos, al trabajador le quedarían solo 210 para cubrir alimentos, transporte, electricidad y otras necesidades.
La situación resulta más difícil para los jubilados. Una pensión mínima de 3.056 pesos también alcanza para seis unidades, pero dejaría apenas 56 pesos disponibles durante el resto del mes.
“¿Qué jubilado podrá comprar un pan? ¿O qué trabajador que vive de su triste salario podrá comprar pan diario para la merienda de los niños?”, cuestionó otra internauta tras conocerse las tarifas.
El aumento ocurre en medio de la inflación, la escasez de alimentos y la pérdida del poder adquisitivo en Cuba. Las autoridades tampoco precisaron si los precios se aplicarán de manera uniforme en todos los municipios de La Habana.

