
El senador republicano Lindsey Graham, una de las figuras más influyentes del Partido Republicano, falleció a los 71 años debido a una “enfermedad breve y repentina”, según informó su oficina este domingo.
Su muerte pone fin a una trayectoria política de más de tres décadas marcada por una activa participación en asuntos de política exterior, el respaldo a Israel y Ucrania, y una postura cada vez más dura contra los gobiernos de Cuba, Venezuela e Irán.
“La familia del senador Graham agradece las oraciones en este momento y solicita privacidad durante este período increíblemente difícil”, dice el breve comunicado confirmado por Periódico Cubano en la cuenta de X del fallecido congresista.
Medios estadounidenses, entre ellos NBC News, reportaron que los servicios de emergencia respondieron a una llamada por un posible paro cardíaco en su residencia de Capitol Hill.
Statement from the Office of U.S. Senator Lindsey Graham (R-South Carolina). pic.twitter.com/CQ5yVvqTH1
— Lindsey Graham (@LindseyGrahamSC) July 12, 2026
El presidente Donald Trump lamentó públicamente el fallecimiento del legislador mediante un mensaje en Truth Social. “El senador Lindsey Graham, una de las mejores personas y senadores que he conocido, ha muerto. Siempre estaba trabajando y era un verdadero patriota estadounidense. Lindsey será muy extrañado”, escribió.
President Donald J. Trump on the passing of Senator Lindsey Graham: pic.twitter.com/m2Mb5m1EKz
— The White House (@WhiteHouse) July 12, 2026
Aunque durante las primarias republicanas de 2016 Graham fue uno de los críticos más duros de Trump, a quien llegó a calificar de “intolerante racista, xenófobo y religioso”, con el paso de los años reconstruyó su relación con el mandatario y terminó convirtiéndose en uno de sus principales aliados en el Senado. También respaldó activamente la campaña que devolvió al magnate a la Casa Blanca.
En los últimos años, Graham destacó por su discurso firme contra los gobiernos autoritarios de América Latina, especialmente el régimen cubano. Tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, el senador aseguró que Cuba sería el siguiente objetivo de la presión estadounidense.
Durante una entrevista concedida a Fox News, Graham afirmó que los días de la dictadura comunista cubana estaban contados. “Cuba es la siguiente. Van a caer. ¿Esta dictadura comunista en Cuba? Sus días están contados”, declaró el legislador, en unas palabras que fueron ampliamente difundidas entre sectores del exilio cubano y grupos defensores de la democracia en la Isla.
Sus declaraciones se produjeron en medio de un escenario internacional marcado por la creciente presión de Washington sobre gobiernos considerados adversarios de EEUU.
Graham sostenía que la administración Trump había logrado avances significativos en América Latina y defendía una política exterior más agresiva frente a los regímenes aliados de La Habana.
Además de su postura respecto a Cuba, el senador fue un firme defensor de Israel y uno de los principales promotores del apoyo militar estadounidense a Ucrania frente a la invasión rusa. Apenas días antes de su fallecimiento había visitado Kiev por décima ocasión desde el inicio de la guerra.
Las reacciones internacionales no tardaron en llegar. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, lo describió como “un gran amigo de Israel”, mientras que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, aseguró que EEUU y el mundo habían perdido a “un líder decidido”.
Nacido en Central, Carolina del Sur, Graham fue el primero de su familia en asistir a la universidad. Sirvió como abogado militar y alcanzó el rango de coronel en la Fuerza Aérea. Llegó a la Cámara de Representantes en 1994 y fue elegido senador en 2002, cargo que ocupó hasta su muerte.

