
Una nueva norma de la administración de Donald Trump impacta en el trámite de solicitudes de asilo en Estados Unidos. Ahora, ciertos migrantes interesados en esta protección para evitar la deportación no tendrán que pasar por la habitual entrevista con un oficial del Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS, por sus siglas en inglés).
La nueva norma, revisada por Periódico Cubano, establece un paso directo del solicitante a un juez de inmigración, donde su caso será analizado con el fin de definirse su estancia legal en territorio estadounidense o su expulsión.
La medida afecta exclusivamente a solicitantes de asilo afirmativo. Este procedimiento es utilizado por personas que ya se encuentran en territorio estadounidense y presentan el formulario correspondiente ante USCIS sin que el gobierno haya iniciado contra ellas un proceso de expulsión.
No están incluidos en este cambio los solicitantes de asilo defensivo, debido a que esos inmigrantes ya comparecen ante un tribunal migratorio. El asilo defensivo se solicita cuando el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) coloca a una persona en procedimientos de deportación y esta pide protección como defensa para permanecer en el país.
¿Cómo define un juez de inmigración una petición de asilo afirmativo en EEUU?
Cuando una solicitud de asilo afirmativo llega ante un juez de inmigración, deja de tramitarse ante USCIS y pasa a considerarse una petición de asilo defensivo dentro de un proceso de deportación. El juez no revisa únicamente la decisión de USCIS: evalúa nuevamente el caso, las pruebas y el testimonio del solicitante.
Para conceder el asilo, el juez debe determinar que la persona cumple la definición legal de refugiado. El solicitante tiene que demostrar persecución pasada o un temor fundado de persecución futura por motivos de raza, religión, nacionalidad, opinión política o pertenencia a un grupo social particular. También debe existir una conexión directa entre ese motivo protegido y el daño sufrido o temido.
El juez analiza la credibilidad del relato, las contradicciones, los documentos de respaldo y las condiciones del país de origen. Puede exigir pruebas adicionales, aunque un testimonio creíble, persuasivo y específico puede ser suficiente.
Asimismo, revisa impedimentos legales, como el plazo de un año, delitos graves, participación en persecuciones, seguridad nacional o reasentamiento en otro país. Incluso cuando se cumplen los requisitos, el asilo es discrecional. El juez puede aprobarlo, denegarlo o evaluar protecciones alternativas, como la suspensión de deportación o la Convención contra la Tortura.
¿Cómo es la entrevista de asilo afirmativo ante USCIS?
La entrevista de asilo afirmativo ante USCIS es una reunión privada entre el solicitante y un oficial especializado. Aunque no funciona como un juicio, el agente examina con detalle la historia, las pruebas y la credibilidad de la persona.
Al comenzar, el solicitante presta juramento y confirma sus datos personales, familiares y migratorios, además de revisar la información incluida en el formulario I-589.
La parte principal se concentra en explicar qué ocurrió en el país de origen, quién causó la persecución o las amenazas, por qué sucedieron y qué riesgo existiría en caso de regresar.
El oficial también puede preguntar si la persona buscó protección de las autoridades, si podría vivir en otra zona del país y si existen antecedentes penales o impedimentos legales.
USCIS compara las respuestas con documentos, declaraciones anteriores y otros registros. Por eso, las contradicciones importantes deben aclararse. El solicitante puede acudir con abogado, llevar un intérprete si no domina el inglés y presentar testigos o nuevas evidencias.
La entrevista suele durar alrededor de una hora, aunque puede extenderse. La decisión no siempre se entrega el mismo día y, en algunos casos, USCIS puede remitir el expediente a un juez de inmigración.
Gobierno busca evitar evaluaciones duplicadas
El DHS sostiene que el sistema anterior podía producir dos revisiones sucesivas de un mismo expediente: primero ante un oficial de asilo y después ante un juez. Según las autoridades, esa duplicidad consume recursos y contribuye al atraso acumulado tanto en USCIS como en los tribunales migratorios.
“Durante demasiado tiempo, el sistema de asilo se ha utilizado indebidamente para dilatar los procesos y obtener permisos de trabajo, en lugar de presentar solicitudes legítimas de protección”, afirmó el director de USCIS, Joseph Edlow.
El funcionario agregó que el sistema existe para proteger a quienes temen genuinamente sufrir persecución. A su juicio, la nueva regla permitirá dirigir los recursos hacia la resolución oportuna de solicitudes consideradas legítimas.

