
La periodista deportiva cubana Julita Osendi volvió a quedar vinculada a un episodio de inseguridad en Cuba. Personas no identificadas entraron en su vivienda y sustrajeron diversos bienes. Estos detalles se conocen según reportes difundidos en redes sociales y el relato utilizado como base para esta información.
El hecho habría ocurrido mientras la comunicadora residía fuera de la Isla y dejó daños en puertas y rejas, además de pérdidas que incluyen equipos de energía y artículos necesarios para el hogar.
Los atacantes habrían utilizado la fuerza para acceder al inmueble y, una vez dentro, retiraron paneles solares, depósitos para agua, electrodomésticos y otros objetos. Además, la cantidad y características de los bienes sustraídos apuntan a una operación que requirió tiempo y medios. Esto fue necesario para sacar piezas de considerable tamaño de la propiedad.
El caso adquiere mayor relevancia por los antecedentes de Osendi con la inseguridad en La Habana. En abril de 2023, la periodista sufrió el robo de su teléfono celular en el Malecón. También cuestionó públicamente la actuación de la Policía Nacional Revolucionaria.
En aquella ocasión relató que llamó a las autoridades pocos minutos después del asalto y esperó durante horas por la llegada de agentes. Osendi calificó entonces de “inadmisible” la actuación policial y cuestionó la capacidad de las autoridades para responder ante un delito.
La respuesta policial vuelve a quedar bajo escrutinio
El nuevo episodio también pone el foco sobre la atención que reciben las víctimas de delitos contra la propiedad. De acuerdo con la información difundida sobre el caso, los responsables del inmueble intentaron reportar lo ocurrido. Sin embargo, no recibieron la respuesta esperada para preservar la escena, documentar daños y recopilar posibles evidencias.
Entre las irregularidades señaladas aparece la entrega de un documento prácticamente ilegible por falta de tinta. Ese detalle, más allá del robo, refleja las dificultades materiales que afectan incluso los trámites relacionados con denuncias policiales.
El antecedente de 2023 muestra que las críticas de Osendi no se limitaron entonces al hurto del teléfono. La comunicadora también cuestionó la falta de coordinación entre unidades policiales de distintos municipios. En su testimonio describió cómo distintas autoridades discutían qué jurisdicción debía atender el caso mientras pasaban las horas.
Finalmente, la Policía recuperó aquel teléfono y Osendi agradeció a una teniente de la unidad de Zanja por las gestiones realizadas. La recuperación ocurrió 16 días después del robo. Además, generó comentarios de usuarios que compararon su experiencia con la de otras personas que no lograron recuperar sus pertenencias.
El nuevo reporte sobre su vivienda vuelve a colocar la seguridad ciudadana en el centro de la conversación entre cubanos dentro y fuera de la Isla, en un contexto donde los robos contra viviendas y negocios ocupan cada vez más espacio en las denuncias difundidas por ciudadanos en redes sociales.
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