
El alcalde de Láncara (municipio español situado en la provincia de Lugo), Darío Piñeiro, elevó el tono de la polémica por el busto de José Martí inaugurado junto a la casa natal de Ángel Castro, padre de Fidel Castro.
Después de anunciar que pedirá al Consulado de Cuba su retirada, el regidor publicó en Facebook una declaración contra los organizadores del homenaje por el centenario del gobernante cubano.
La escultura fue descubierta el 13 de agosto en la Casa Museo Ángel Castro y Centro de Interpretación de la Emigración Gallega. Piñeiro sostiene que provoca indignación vecinal y reclama su traslado fuera del municipio para “preservar la armonía social”, según El Progreso.
Un Martí utilizado para homenajear a Fidel
El acto reunió a unas 300 personas, entre ellas el embajador cubano en España, Marcelino Medina; la cónsul Ingrid Izquierdo, representantes comunistas y familiares de los Castro. La ceremonia, celebrada bajo el lema “100 años con Fidel”, incluyó discursos favorables a la Revolución cubana y críticas contra Estados Unidos.
Antonio Sobrado, presidente de la Asociación de Amistad Láncara-Cuba, admitió que Martí fue escogido para rendir tributo indirectamente a Fidel:
“Como Fidel no quería ni plazas ni calles ni figuras ni bustos, escogimos la figura de José Martí”. Por ello, los críticos no consideran la escultura un homenaje neutral al Apóstol, sino una manera de glorificar a Castro sin representar su rostro, según declaraciones recogidas por EFE.
Piñeiro cuestionó que “aproximadamente 300 personas” celebrasen el centenario “mientras el pueblo cubano se muere de hambre”. A su juicio, los asistentes “carecen de sensibilidad y dignidad”.
Cuba atraviesa una profunda crisis económica, marcada por escasez, apagones y una acelerada emigración, aunque el Gobierno atribuye gran parte de la situación a las sanciones estadounidenses.
La Guerra de Cuba entra en la disputa
El alcalde vinculó el rechazo al recuerdo de la Guerra de Independencia de Cuba. Afirmó que Martí fue uno de sus organizadores y que durante el conflicto murieron “casi 50.000 soldados españoles”, incluidos gallegos y vecinos de Láncara.
“No me parece admisible que las familias de esos soldados tengan que ver diariamente un busto del ejecutor de sus allegados”, escribió.
La referencia posee una conexión local: Ángel Castro fue enviado a Cuba como soldado del Ejército español para combatir a los independentistas. Colocar el busto de Martí junto a su casa natal reúne, por tanto, símbolos de los bandos enfrentados.
La cifra ofrecida por Piñeiro resulta históricamente plausible como aproximación a las bajas españolas, pero exige contexto. Diversos estudios calculan decenas de miles de fallecidos y señalan que la mayoría murió por fiebre amarilla, paludismo y otras enfermedades, no directamente en combate.
También resulta discutible llamar a Martí “ejecutor” de esos soldados. El líder independentista ayudó a organizar la guerra, pero murió el 19 de mayo de 1895, pocos meses después de comenzar el levantamiento. No dirigió la campaña de tres años ni puede atribuírsele de manera directa la totalidad de las muertes.
Acusaciones de hipocresía y dudas sobre la propiedad
Piñeiro también acusó a los participantes de incoherencia ideológica. Dijo no entender que quienes se declaran comunistas y rechazan la propiedad privada en Cuba puedan poseer un inmueble en España.
“Resulta contradictorio ser comunista en Cuba y capitalista en España”, afirmó, antes de preguntar: “¿Presumen de ser comunistas o solo lo son cuando les conviene o interesa?”.
El alcalde añadió que la cesión o venta de la casa se habría realizado a un grupo de empresarios y sostuvo que el inmueble podría haberse donado al Ayuntamiento o a la asociación cultural Val de Láncara.
Sin embargo, informaciones publicadas cuando abrió el museo, en 2022, indican que los herederos cedieron gratuitamente la propiedad a la Asociación de Amistad y Solidaridad Láncara-Cuba. La Confederación de Empresarios de Lugo colaboró en la rehabilitación, pero no consta en esas fuentes que comprara el inmueble.
Piñeiro enviará su petición a la cónsul cubana y propone trasladar el busto a dependencias diplomáticas. Si no obtiene respuesta, amenaza con retirar otra escultura de Martí situada en A Pobra de San Xiao.
La asociación promotora no se pronunciará hasta recibir una comunicación oficial. Tampoco está claro si el Ayuntamiento tiene potestad para retirar una obra colocada dentro de una propiedad privada particular.

