
El padre de los gemelos cubanos Leosdel y Leosniel, de apenas dos años, pidió ayuda desesperada a las autoridades de México y Estados Unidos para localizar la embarcación en la que sus hijos, su esposa y otras 16 personas salieron de La Habana rumbo a México el martes 11 de agosto.
El hombre, al ser entrevistado por el periodista Mario Vallejo, aseguró que desde la tarde de ese mismo día no ha vuelto a tener noticias de su familia y teme que los ocupantes se hayan quedado sin combustible, agua y alimentos.
La embarcación transportaba a 19 cubanos, entre ellos 12 adultos y siete menores de edad. Los gemelos viajaban junto a su madre, Yusimy Garrobo Leiva, de 35 años y residente en Vertientes, Camagüey. Según los familiares, la nave salió alrededor de las 2:00 de la tarde y la última comunicación que recibió el padre ocurrió aproximadamente a las 5:30 p.m.
“Ni duermo ni como”: padre de los gemelos relata su desesperación
El cubano, quien reside desde hace casi un año en México, describió el impacto que ha tenido la desaparición de su familia. “Ni duermo ni como”, aseguró en la entrevista en la que explicó que mantiene permanentemente el teléfono junto a su cama con la esperanza de recibir alguna llamada que confirme que sus hijos están vivos.
El padre contó que trabaja en la construcción desde que llegó a territorio mexicano y que su objetivo era poder reunirse con su esposa y sus niños. Ahora, afirmó sentirse impotente ante la falta de información y las respuestas que ha recibido mientras intenta conseguir ayuda de distintas autoridades.
Según su testimonio, ha acudido a varias instituciones y ha intentado contactar con organismos relacionados con la vigilancia costera. La respuesta que afirma haber recibido es que debe esperar y tener paciencia.
La preocupación aumenta por las provisiones que llevaban los viajeros. El hombre indicó que transportaban agua embotellada, aproximadamente dos cajas, además de entre 15 y 20 paquetes de galletas, una caja de refrescos, dos cajas de jugos y dos de leche. Sin embargo, teme que después de varios días esos suministros puedan haberse agotado.
Embarcación habría presentado problemas de motor y combustible
El padre también reveló que la embarcación tenía motor, pero que este habría comenzado a presentar fallas poco después de iniciar la travesía. Según la información que recibió, además, comenzaron a enfrentar escasez de combustible cuando todavía se encontraban relativamente próximos a Cuba.
No existen hasta ahora datos confirmados que permitan determinar qué ocurrió después, si la nave quedó a la deriva, consiguió continuar su recorrido hacia México o intentó modificar su ruta. Los familiares tampoco cuentan con comunicación satelital ni otro medio que permita establecer contacto directo con las personas a bordo.
“Yo lo que quisiera es tenerlos a salvo”, manifestó el padre al plantearse incluso la posibilidad de que una eventual operación de rescate termine con el regreso de los viajeros a Cuba. Para él, explicó, la prioridad ya no es que consigan llegar a México, sino saber que su esposa y sus dos hijos están vivos.
Pide apoyo de guardacostas de México y EEUU
El cubano solicitó a las autoridades mexicanas que intensifiquen las labores de búsqueda y pidió también colaboración de la Guardia Costera de EEUU, debido a los mayores recursos disponibles para operaciones de rastreo en el Golfo de México.
Los familiares de los demás desaparecidos mantienen el mismo reclamo. La presencia de siete menores entre los 19 ocupantes ha incrementado la angustia mientras pasan los días sin información sobre la ruta seguida por la embarcación.
Al menos hasta el lunes 17 de agosto, los allegados continuaban sin confirmar el paradero de ninguno de los viajeros. Las familias piden que cualquier persona que haya visto la embarcación, haya tenido contacto con sus ocupantes o disponga de información sobre su recorrido se comunique con ellos o con las autoridades.

