
El béisbol cubano está de luto tras conocerse la muerte de Elpidio Mancebo Pérez, conocido popularmente como “Pillín”, uno de los inicialistas más destacados de las primeras décadas de las Series Nacionales y campeón mundial con Cuba.
Mancebo, nacido el 18 de abril de 1944 en Santiago de Cuba, tenía 82 años. Su fallecimiento fue reportado este 18 de agosto y provocó numerosas muestras de pesar entre aficionados y personas vinculadas al deporte cubano.
El santiaguero dejó una extensa trayectoria dentro de la pelota nacional, donde sobresalió no solamente por sus números ofensivos, sino también por su disciplina en el terreno y una extraordinaria capacidad para hacer contacto con la pelota.
Elpidio Mancebo brilló durante 17 Series Nacionales
“Pillín” comenzó a abrirse camino en el béisbol desde muy joven en su natal Santiago de Cuba. Antes había practicado voleibol y lucha libre, pero terminó inclinándose definitivamente por la pelota.
Después de pasar por diferentes equipos juveniles y provinciales, fue seleccionado para integrar Orientales en la II Serie Nacional. A lo largo de su carrera vistió además los uniformes de Mineros, Oriente, Cafetaleros y Santiago de Cuba.
Participó durante 17 temporadas y llegó a convertirse en uno de los bateadores más reconocidos de su generación.
Entre sus principales resultados aparece el título de bateo de la Serie Nacional de 1971-1972, cuando terminó con promedio de .327, superando en una cerrada lucha a Antonio Muñoz. También encabezó diferentes temporadas en departamentos como dobles, imparables, carreras anotadas y bases por bolas.
Uno de sus registros más recordados ocurrió cuando enlazó siete extrabases consecutivos, incluidos tres jonrones y cuatro dobles, una muestra del poder que también podía exhibir pese a que no era conocido exclusivamente como jonronero.
Mancebo acumuló más de 1.200 imparables en su paso por las Series Nacionales y se convirtió en uno de los primeros jugadores de la pelota cubana en alcanzar la barrera de los 1.000 hits.
Una actuación histórica con Cuba en el Mundial de 1971
Uno de los momentos cumbre de su carrera llegó con la selección nacional durante el Campeonato Mundial de Béisbol Aficionado de 1971, celebrado en La Habana.
Cuba terminó invicta y conquistó el campeonato, mientras Mancebo fue seleccionado como primera base del equipo Todos Estrellas del torneo. También figuró entre los principales bateadores del certamen y encabezó la competencia en carreras anotadas.
Su actuación quedó particularmente vinculada al importante triunfo cubano sobre Nicaragua, en un partido entre dos equipos que llegaban invictos y que resultó decisivo en el camino hacia el título.
Mancebo también representó a Cuba en otros eventos internacionales y formó parte del equipo que participó en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1967, donde la selección cubana obtuvo la medalla de plata.
Del terreno a la radio y la enseñanza del béisbol
Tras retirarse como jugador activo en 1979, Mancebo continuó vinculado de distintas maneras al deporte.
Trabajó como instructor y también como comentarista deportivo en emisoras de Santiago de Cuba. Además, dedicó parte de sus últimos años a transmitir sus conocimientos sobre el bateo y llegó a escribir materiales relacionados con la preparación de los jugadores.
Su historia estuvo estrechamente ligada a Santiago de Cuba y al barrio de Los Hoyos, donde comenzó a jugar pelota antes de convertirse en una de las figuras emblemáticas de las primeras generaciones de las Series Nacionales.
La muerte de Elpidio “Pillín” Mancebo supone la despedida de otro de los protagonistas de una época fundamental del béisbol cubano, cuando nombres como Antonio Muñoz, Wilfredo Sánchez, Rodolfo Puente y Santiago “Changa” Mederos marcaron a varias generaciones de aficionados.

