
Cientos de pequeñas cámaras negras instaladas junto a carreteras de Miami-Dade registran automáticamente las matrículas de los vehículos que pasan frente a ellas.
Promocionadas como una herramienta para localizar autos robados, personas desaparecidas y sospechosos de delitos, las cámaras de Flock Safety están ahora en el centro de otra discusión: hasta qué punto una red creada para combatir el crimen puede terminar facilitando la localización de inmigrantes buscados por las autoridades federales.
La controversia cobra especial relevancia en el sur de Florida, donde se han intensificado las operaciones migratorias y donde reside una de las mayores comunidades de inmigrantes del país.
En julio de 2026, Periódico Cubano informó que ICE había alcanzado cifras récord de arrestos y que Miami figuraba entre las zonas de mayor actividad migratoria. Un mes después, nuevos datos mostraron que los arrestos de cubanos por ICE habían aumentado un 463% entre finales de 2024 e inicios de 2026.
En paralelo, la red de lectores de matrículas continúa creciendo. Un mapa colaborativo elaborado por el proyecto DeFlock contabilizaba en julio cerca de 400 cámaras Flock en Miami-Dade y más de 800 en Broward, según un reporte del Miami Herald. Las cifras no constituyen un inventario oficial, pero muestran la rápida extensión de estos dispositivos por el sur de Florida.
La propia Miami-Dade experimenta con esta tecnología desde hace años. En 2022, los comisionados del condado aprobaron un programa piloto para que el entonces Departamento de Policía de Miami-Dade utilizara equipos y software de Flock. El proyecto comenzó con 25 lectores automáticos de matrículas cuyos datos serían supervisados por el Real-Time Crime Center de la agencia.
¿Cómo podría una cámara ayudar en un caso migratorio?
Las cámaras conocidas como ALPR (siglas en inglés de Automatic License Plate Reader) fotografían los vehículos que atraviesan su campo de visión y convierten sus matrículas en información que puede ser consultada informáticamente.
Flock explica que su tecnología también permite identificar características del vehículo y enviar alertas inmediatas cuando una matrícula coincide con una lista de interés utilizada por las autoridades. Entre esas fuentes se encuentra el National Crime Information Center (NCIC), la enorme base de datos administrada por el FBI.
Una investigación publicada en junio por la Electronic Frontier Foundation (EFF) reveló un detalle particularmente relevante para los inmigrantes: dentro del sistema administrativo de Flock, las agencias pueden seleccionar diferentes categorías del NCIC a las que desean suscribirse, entre ellas una denominada “Immigration Violator”.
Según la documentación del NCIC citada por EFF, ese archivo contiene registros relacionados con determinados extranjeros deportados por delitos graves y con personas nacidas fuera de Estados Unidos que han violado disposiciones de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. ICE es la agencia que suministra la información de esa categoría.
Cuando ICE tiene motivos para creer que una persona incluida en esos registros utiliza un vehículo determinado, el número de matrícula también puede formar parte de la ficha. La consecuencia práctica es importante: si una agencia policial local tiene activada en Flock la categoría “Immigration Violator”, puede recibir una alerta cuando una de sus cámaras detecte un vehículo incluido en ese registro migratorio.
Flock ha precisado que ICE no recibe automáticamente esa alerta. Quien la recibe es el departamento policial propietario o usuario del sistema. Sin embargo, esa agencia local podría posteriormente contactar a ICE o actuar en colaboración con las autoridades migratorias.
Es decir, una cámara no determina por sí sola que alguien sea indocumentado ni identifica el estatus migratorio de todos los ocupantes de un automóvil. Lo que puede hacer es detectar un vehículo que previamente haya sido incorporado a una base de datos o buscado como parte de una investigación.
Policías locales ya han hecho búsquedas para ICE
La posibilidad no es únicamente teórica. Una investigación de 404 Media, basada en registros de auditoría obtenidos mediante solicitudes de información pública, reveló en 2025 que departamentos policiales de diferentes lugares de Estados Unidos habían realizado búsquedas dentro de la red nacional de Flock relacionadas con “ICE” o “immigration”.
De esa manera, agentes locales podían consultar el recorrido o la ubicación de determinados vehículos en apoyo a investigaciones de ICE, aun cuando la agencia migratoria no dispusiera de un contrato directo con Flock.
Investigaciones posteriores han documentado situaciones similares. En Texas, por ejemplo, registros de la Policía de Kyle mostraron búsquedas realizadas por agencias externas sobre datos de sus cámaras relacionadas con inmigración, mientras otros reportes identificaron consultas efectuadas por policías locales a petición de autoridades federales.
En Illinois, una auditoría de la Secretaría de Estado descubrió además en 2025 que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) había tenido acceso a información recogida por cámaras Flock durante un programa piloto federal. Las autoridades estatales consideraron que ese intercambio violaba la legislación de Illinois y ordenaron bloquearlo. Flock posteriormente suspendió ese programa.
Flock asegura que ICE no tiene acceso directo
La empresa rechaza la afirmación de que haya entregado a ICE acceso general a su red. Flock Safety sostiene que no tiene contrato con ICE y que la agencia migratoria no dispone de acceso directo a sus cámaras, sistemas o datos.
La compañía afirma además que el intercambio de información con agencias federales está desactivado por defecto y depende de las decisiones de cada departamento policial propietario de los datos.
Desde 2025 y 2026, la compañía ha introducido nuevas restricciones. Según Flock, las agencias federales ya no forman parte de sus sistemas de búsqueda estatal o nacional; los departamentos locales pueden apagar el intercambio federal mediante una opción administrativa y existen filtros que permiten bloquear búsquedas relacionadas con inmigración.
Este mes, ante las crecientes críticas sobre privacidad, Flock anunció además que reducirá de 30 a siete días el período de retención predeterminado de las nuevas configuraciones de datos, junto a nuevos controles de auditoría y autenticación.
Organizaciones como la American Civil Liberties Union (ACLU), sin embargo, consideran insuficientes las reformas y sostienen que la arquitectura de intercambio entre miles de departamentos continúa creando riesgos de vigilancia a gran escala.
Miami-Dade ya coopera con ICE
El debate adquiere otra dimensión en Florida porque las autoridades locales mantienen una amplia cooperación con el gobierno federal en materia migratoria. La Oficina del Sheriff de Miami-Dade mantiene un acuerdo con ICE bajo el programa federal 287(g).
Documentos oficiales de ICE registran un acuerdo firmado con la agencia del sheriff en febrero de 2025, mientras que el condado aprobó también la participación de su sistema correccional en el programa Warrant Service Officer.
Florida, además, permite legalmente que la información identificativa obtenida mediante lectores automáticos de matrículas sea revelada entre agencias de justicia penal cuando se utilice en el desempeño de sus funciones oficiales. La misma ley establece que esos datos no son, en general, registros públicos accesibles a cualquier ciudadano.
La combinación de ambos factores (una extensa infraestructura de lectores de matrículas y una cooperación creciente entre autoridades locales y federales) explica por qué el posible uso migratorio de Flock resulta especialmente relevante en Miami.
Sin embargo, no existe hasta ahora evidencia pública que demuestre que la Oficina del Sheriff de Miami-Dade esté utilizando específicamente sus cámaras Flock para localizar inmigrantes por encargo de ICE o que tenga activada la categoría “Immigration Violator” del NCIC.
Esa diferencia es fundamental: la tecnología y los acuerdos de cooperación hacen posible determinadas formas de colaboración, pero no prueban que esa práctica concreta esté ocurriendo actualmente en Miami-Dade.
DeSantis también cuestiona la expansión de las cámaras
Las dudas sobre Flock ya no proceden únicamente de organizaciones defensoras de la privacidad. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, cuestionó este miércoles la rápida expansión de los lectores automáticos durante una comparecencia en la Universidad Internacional de Florida (FIU), en Miami.
Aunque reconoció que la tecnología puede ser útil para las fuerzas de seguridad, advirtió que no quiere que Florida se convierta en un “estado de vigilancia” y sostuvo que la proliferación de estos sistemas necesitará límites establecidos por la Legislatura estatal.
WATCH: Gov. Ron DeSantis says the use of license plate readers is “out of control,” and addresses concerns about Flock cameras being used for criminal surveillance.@GovRonDeSantis: “I don’t want this to become a surveillance state.” pic.twitter.com/ux6Whx0Rpc
— Florida’s Voice (@FLVoiceNews) August 26, 2026
De acuerdo con DeFlock, existen más de 7.000 cámaras de este tipo identificadas en Florida, aunque nuevamente se trata de un registro colaborativo y no de un conteo gubernamental oficial.
La discusión llega mientras la actividad de ICE continúa siendo particularmente intensa en el sur de Florida. Abogados de inmigración han advertido sobre operativos frecuentes en Miami-Dade y los Cayos, y Periódico Cubano ha documentado el incremento de las detenciones en la región y la preocupación entre migrantes cubanos.
Para quienes viven en Miami, la pregunta ya no es solamente cuántas cámaras existen o si ayudan a resolver delitos. También es quién puede consultar la información que producen, con qué bases de datos se cruza y bajo qué circunstancias una matrícula registrada en una calle de Miami podría convertirse en una pista dentro de una investigación migratoria.
Por ahora, Flock afirma que esas decisiones están bajo control de las agencias locales. La controversia nacional demuestra, sin embargo, que conocer exactamente qué opciones tienen activadas esas agencias puede ser tan importante como saber dónde están instaladas las cámaras.
