
Un segundo cubano fue detenido en menos de 24 horas en el Aeropuerto Internacional de Miami después de realizar comentarios sobre supuestos explosivos durante controles de seguridad de American Airlines.
Aunque ambos hombres aseguraron que se trataba de bromas, las autoridades activaron los protocolos correspondientes y los arrestaron por falsas denuncias relacionadas con bombas, en medio de un contexto de tensión entre Washington y La Habana.
El caso más reciente involucra a Yoel Guevara Crespo, un cubano de 33 años residente en Lake Charles, Luisiana, quien se disponía a viajar a Camagüey cuando realizó el comentario ante un agente de la aerolínea, el pasado 1 de septiembre.
Según el informe de detención de la Oficina del Sheriff de Miami-Dade, el pasajero fue sometido a las preguntas habituales de seguridad antes de abordar para viajar a la Isla.
Durante el procedimiento, el agente le preguntó si llevaba baterías de litio o algún artefacto incendiario en su equipaje. Guevara Crespo respondió inicialmente que no tenía ese tipo de objetos, pero añadió: “No, pero tengo una bomba”, según recoge el reporte policial.
El comentario provocó la intervención inmediata del personal de seguridad del aeropuerto. El oficial le informó al pasajero que no podía abordar el vuelo y que contactaría a un supervisor.
Ante la reacción de los trabajadores, Guevara Crespo aseguró que estaba bromeando, pero las autoridades no consideraron la declaración como una simple ocurrencia. El equipaje fue revisado por un perro especializado en detección de explosivos, pero no encontraron ningún artefacto. A pesar de ello, el hombre fue arrestado bajo un cargo de falsa denuncia de bomba y trasladado al Centro Correccional Turner Guilford Knight.
Cubano dice que llevaba una granada
El incidente ocurrió un día después de otro caso similar protagonizado por Osniel Blanco López, un cubano de 52 años residente en Miami-Dade, quien fue detenido tras decir durante un control de equipaje que llevaba “una granada”.

Según el informe policial, este hombre realizó el comentario mientras un empleado de American Airlines le preguntaba si transportaba mercancías peligrosas. El pasajero primero negó llevar objetos prohibidos, pero luego mencionó la supuesta granada y comenzó a reírse.
La frase activó los protocolos de seguridad del aeropuerto. Un perro entrenado revisó sus pertenencias sin encontrar explosivos, pero las autoridades procedieron con su arresto por la naturaleza de la declaración realizada dentro de una terminal aérea.
Blanco López salió de la cárcel el martes, mientras que Guevara Crespo permanecía detenido bajo una fianza de 2.500 dólares después de comparecer ante un juez. Ambos casos quedaron bajo investigación de las autoridades de Miami-Dade.
Aunque los detenidos afirmaron que sus comentarios fueron bromas, declaraciones de este tipo generan preocupación debido a los protocolos de seguridad aplicados en aeropuertos internacionales y a la posibilidad de que puedan representar una advertencia real.
Las autoridades estadounidenses mantienen una política de tolerancia cero ante cualquier referencia a bombas, explosivos o armas dentro de aeropuertos. Los agentes no evalúan únicamente la intención declarada por el pasajero, sino también el riesgo generado y los recursos movilizados para responder a la situación.
En Florida, una falsa amenaza relacionada con explosivos puede constituir un delito grave. Las leyes estatales contemplan penas que pueden alcanzar hasta 15 años de prisión y multas de hasta 10.000 dólares cuando se reporta falsamente la presencia de una bomba o artefacto explosivo.
Además de las consecuencias penales, una persona acusada de este tipo de hechos puede enfrentar cargos adicionales por conducta desordenada y responsabilidad económica por los costos generados durante la emergencia, incluidos los operativos policiales y la movilización de equipos especializados.
