
Por el momento, tres personas aún se encuentran hospitalizadas tras ser parte de las víctimas en el accidente del avión de carga operado para Amazon en el Aeropuerto Internacional de Miami.
La sheriff de Miami-Dade, Rosie Cordero-Stutz, informó en rueda de prensa que dos de los sobrevivientes permanecen en estado crítico y un tercero se encuentra estable.
Los trabajadores en terapia intensiva son Ridoel Averhoff Díaz, de 32 años; Roosevelt Sebastián Perdomo Torres, de 36. Por su parte, Eugenio Corredor, de 79, permanece ingresado sin que su vida corra peligro.
Tras ser rescatadas por los bomberos, estas personas fueron movilizadas de urgencia al Centro de Traumatología Ryder del Jackson Memorial Hospital y al Jackson South Medical Center.
Los tres viajaban en una furgoneta Ford Econoline de la empresa Professional Ocean Service Corporation, que fue impactada por el Boeing 767-300 operado por 21 Air para Amazon Prime Air.
Respecto a los pilotos, el capitán Joseph Carroll, de 55 años, y el primer oficial Jaime Filipe Silva Molina, de 37, fueron trasladados a un hospital después del impacto y posteriormente recibieron el alta médica. Ambos van a ser interrogadores como parte de la investigación del accidente.
Inicialmente, se informó que ambos pilotos habían quedado atrapados dentro de la aeronave, aunque videos grabados por testigos mostraron el momento en que uno de ellos logró salir del avión accidentado.

La tragedia dejó cinco fallecidos: Rolando Alemán León, Yoel Rodríguez Naranjo, Julio C. Pineda, Carlos Acosta Fajardo y Javierkis Reyes Quevedo, quienes también eran empleados de Professional Ocean Service Corporation.
¿Cómo ocurrió el accidente del avión de Amazon en Miami?
El accidente ocurrió el domingo cerca de las 2:00 p.m., cuando el avión de carga que llegaba desde San Juan, Puerto Rico, intentó aterrizar en Miami. La aeronave se salió de la pista a gran velocidad, atravesó una cerca de seguridad y terminó impactando la camioneta donde se encontraban los trabajadores.

Además de la furgoneta, el avión golpeó un vehículo Toyota que se encontraba fuera del perímetro del aeropuerto, antes de detenerse cerca de un estacionamiento y comenzar a incendiarse. La respuesta de emergencia movilizó más de 60 unidades y alrededor de 200 bomberos.
La Junta Nacional de Seguridad del Transporte de EEUU continúa investigando las causas del accidente. Los especialistas recuperaron las dos cajas negras del avión y comenzaron a analizar los datos registrados durante los segundos previos al impacto.
La información preliminar indica que el avión aterrizó a una velocidad superior a 290 kilómetros por hora y que uno de los trenes de aterrizaje tardó varios segundos más en tocar la pista.
Los investigadores también detectaron una secuencia en la que los motores fueron acelerados nuevamente, una maniobra que podría indicar que los pilotos intentaron abortar el aterrizaje y volver a elevar la aeronave.
