
Eduardo Ortiz, un cubano de 35 años, permanece detenido desde hace unos 17 meses en el Broward Transitional Center, en Florida, después de haber ingresado a Estados Unidos mediante una cita de CBP One y recibir un parole de dos años. Su familia busca una solución mientras enfrenta un proceso migratorio que continúa abierto.
Ortiz llegó al país utilizando uno de los mecanismos habilitados por las autoridades migratorias estadounidenses para solicitar entrada. Según su familia, durante el tiempo que estuvo en libertad trabajó, cumplió con las leyes y no tenía antecedentes criminales.

El cubano fue detenido cuando viajaba hacia los Cayos de Florida, donde trabajaba en labores de construcción. De acuerdo con el testimonio ofrecido a Univision por su pareja, Ortiz iba como pasajero en un camión junto a un amigo cuando ocurrió el arresto.
Cubano permanece recluido en centro migratorio de Florida
Desde su detención, Ortiz permanece bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el Broward Transitional Center, una instalación utilizada para retener a personas que enfrentan procesos migratorios.
Su familia asegura que el caso se ha extendido durante más de un año y que buscan alternativas legales para lograr su liberación o una resolución definitiva de su situación migratoria.
La pareja del cubano explicó que cuentan con representación legal y que han presentado recursos para continuar la batalla en los tribunales. Entre las acciones mencionadas se encuentran una apelación y un recurso de hábeas corpus.
El abogado de inmigración José Guerrero, entrevistado por Univision aunque no representa directamente a Ortiz, explicó que algunos inmigrantes que ingresaron mediante CBP One pueden enfrentar procesos complejos si todavía no han obtenido una residencia u otro estatus migratorio permanente.
El proceso migratorio de Eduardo Ortiz continúa abierto
Durante una entrevista realizada por videollamada desde el centro de detención, Ortiz aseguró que mantiene la esperanza de resolver su situación. El cubano afirmó que no ha firmado una salida voluntaria ni una deportación hacia Cuba u otro país.
También señaló que recibe apoyo de su madre y su pareja mientras permanece recluido. Dentro del centro migratorio, dijo haber encontrado respaldo entre otros inmigrantes que atraviesan procesos similares.
El caso de Ortiz refleja la situación de algunos cubanos que ingresaron a Estados Unidos mediante programas migratorios autorizados y posteriormente quedaron involucrados en procesos legales prolongados.
Su familia continúa buscando una respuesta mientras espera que las autoridades migratorias y los tribunales definan los próximos pasos en un proceso que ya supera los 17 meses de detención.
