
La Organización de las Naciones Unidas alertó sobre un nuevo deterioro de la situación sanitaria en Cuba, donde socios del sector salud reportan importantes brotes de rotavirus y norovirus, dos agentes capaces de provocar cuadros de gastroenteritis con diarrea y vómitos.
La advertencia aparece en la actualización regional para América Latina y el Caribe de la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), correspondiente al 11 de septiembre de 2026.
Según el organismo, los brotes están ejerciendo presión adicional sobre un sistema sanitario ya sobrecargado y reduciendo su capacidad de respuesta. La situación adquiere especial importancia en el caso del rotavirus, debido al riesgo que representa para bebés y niños pequeños.
Rotavirus representa un riesgo especial para bebés y niños pequeños
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) explican que el rotavirus suele provocar diarrea acuosa intensa, vómitos, fiebre y dolor abdominal. Aunque puede afectar a personas de diferentes edades, la enfermedad es más común entre bebés y niños pequeños.
La pérdida rápida de líquidos puede provocar deshidratación grave. En esos casos, los pacientes pueden necesitar hospitalización y administración de líquidos por vía intravenosa. La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica al rotavirus como la principal causa de diarrea grave con deshidratación entre menores de cinco años.
El norovirus, por su parte, es altamente contagioso y puede afectar a personas de cualquier edad. Sus síntomas más frecuentes incluyen diarrea, vómitos, náuseas y dolor de estómago. Los CDC advierten que la deshidratación puede ser especialmente peligrosa para niños pequeños, adultos mayores y personas con otras enfermedades.
La nueva evaluación internacional llega pocos días después de que la Embajada de Estados Unidos en La Habana emitiera una alerta por el aumento significativo de enfermedades diarreicas en Cuba. La sede diplomática mencionó reportes recientes de norovirus, E. coli, Shigella y otros patógenos gastrointestinales.
ONU: 3,2 millones de cubanos tienen dificultades para acceder a agua segura
El problema sanitario coincide con una grave crisis en el abastecimiento de agua. La actualización de OCHA estima que aproximadamente 3,2 millones de personas en Cuba enfrentan dificultades para acceder a agua segura y señala que un número creciente de hogares está recurriendo a fuentes sin tratar.
La crisis energética, la escasez de combustible y las fallas crónicas de infraestructura están deteriorando los servicios de agua, saneamiento e higiene. UNICEF, citada por OCHA, advierte que estas deficiencias incrementan el riesgo de enfermedades transmitidas por el agua, particularmente las diarreicas entre los niños.
Los problemas venían siendo advertidos desde semanas atrás. A finales de agosto, la Embajada de Estados Unidos informó sobre interrupciones prolongadas del suministro de agua en comunidades cubanas, agravadas por el deterioro de la infraestructura y los apagones.
En junio, autoridades de Camagüey incluso pidieron a la población hervir el agua destinada al consumo debido a la escasez de productos utilizados para su tratamiento.
Crisis de agua y brotes gastrointestinales elevan la preocupación en Cuba
La coincidencia entre los brotes y los problemas de agua y saneamiento incrementa la preocupación sanitaria. La OMS señala que una proporción importante de las enfermedades diarreicas puede prevenirse mediante agua potable segura, saneamiento adecuado y lavado de manos con jabón.
Sin embargo, el informe de OCHA no afirma que los actuales brotes de rotavirus y norovirus hayan sido causados directamente por agua contaminada. El organismo presenta ambos problemas dentro de un escenario general de deterioro sanitario y advierte del riesgo asociado al creciente uso de fuentes de agua sin tratar.
La situación tampoco comenzó en septiembre. En julio, residentes de La Habana ya denunciaban un aumento de vómitos y diarreas, aunque entonces no existían datos públicos suficientes para determinar qué agentes estaban detrás de los casos.
La nueva evaluación de Naciones Unidas aporta ahora un dato más concreto: los socios de salud que trabajan en Cuba reportan expresamente importantes brotes de rotavirus y norovirus, mientras millones de personas tienen dificultades para acceder a agua segura y el sistema sanitario dispone de una capacidad de respuesta cada vez más limitada.
