
Combustible procedente de Estados Unidos ha comenzado a llegar a Cuba mediante empresas autorizadas para importar hidrocarburos, pero investigaciones y testimonios recogidos por Diario Las Américas plantean dudas sobre su destino final y el papel de estructuras vinculadas al Estado cubano.
Las denuncias apuntan a que parte de ese suministro podría estar bajo control de entidades relacionadas con el aparato militar y empresarial de la isla.
Un ingeniero de CUPET identificado con el nombre ficticio de Alejandro aseguró a Diario Las Américas que en Cuba no existe una separación clara entre empresas privadas y estatales, debido al control que mantienen el Gobierno, el Partido Comunista y las instituciones militares sobre sectores estratégicos de la economía.
Según el especialista, las medidas aplicadas por Washington contra determinadas empresas vinculadas al gobierno cubano no siempre tendrían el efecto esperado, porque el sistema económico de la isla permite, según su criterio, que diferentes estructuras funcionen bajo supervisión estatal.
Combustible estadounidense bajo cuestionamientos en Cuba
El reportaje señala que varias MIPYMES cubanas han recibido autorización para importar combustible desde Estados Unidos. Sin embargo, empresarios consultados cuestionaron la capacidad de pequeños negocios para asumir los elevados costos asociados a estas operaciones.
Una investigación de CubaNet citada por Diario Las Américas indicó que algunas empresas autorizadas para importar hidrocarburos tendrían vínculos con personas cercanas al poder en Cuba. Entre los casos mencionados aparece el Proyecto Gaia, relacionado con Lisa Titolo Castro, hija de Mariela Castro.
El artículo también recoge que importar un isotanque con unos 25.000 litros de combustible puede requerir una inversión cercana a los 50.000 dólares, una cifra que limitaría la participación de numerosos emprendedores privados.
Reportes apuntan al suministro a organismos estatales
El medio independiente 14ymedio publicó una investigación sobre la gasolinera El Eficiente, ubicada en el municipio Diez de Octubre, La Habana. Según ese reporte, la instalación abastecería vehículos pertenecientes a Sepsa, una empresa estatal dedicada a servicios especializados de protección.
La investigación también señaló la presencia de vehículos asociados a unidades como la Brigada Especial Nacional, conocida como Boinas Negras, además de motos utilizadas por agentes de la Seguridad del Estado. La estación se encuentra cerca de Villa Marista, sede de la policía política cubana.
Fuentes citadas por Diario Las Américas afirmaron que parte del combustible importado desde Estados Unidos no estaría destinado directamente a servicios básicos para la población, sino que sería administrado por el Estado según sus prioridades.
GAESA y el control del mercado energético
El reportaje también aborda el papel de GAESA, conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas Revolucionarias, que administra sectores estratégicos de la economía cubana.
De acuerdo con las fuentes citadas, el control sobre la distribución del combustible estaría relacionado con la influencia de estructuras estatales y militares en áreas económicas clave. Las afirmaciones forman parte de testimonios e investigaciones periodísticas que cuestionan la transparencia del proceso.
Mientras Cuba enfrenta una prolongada crisis energética, con apagones y dificultades en el transporte, el debate sobre quién controla el combustible que llega a la isla continúa generando interrogantes entre empresarios, opositores y medios independientes.
