
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla y Miguel Díaz-Canel reaccionaron este martes a las declaraciones de Donald Trump ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, donde el presidente estadounidense calificó a Cuba como un “Estado absolutamente fallido”, aseguró que el sistema cubano “va a caer” y que “la libertad vendrá a Cuba”.
Las respuestas llegaron poco después de que la representación de La Habana, encabezada por Rodríguez, saliera del salón de la Asamblea General mientras Trump hablaba sobre Cuba.
Bruno Rodríguez niega que Cuba sea una amenaza para EEUU
Rodríguez acusó al Gobierno estadounidense de ser “incapaz de aceptar” que Cuba es “un país plenamente independiente y soberano” y describió las afirmaciones de Trump como “falsedades” y “calumnias”.
“Cuba no es una amenaza para Estados Unidos ni para ningún país”, escribió el canciller en X. Acto seguido, sostuvo que el embargo y las restricciones energéticas estadounidenses sí constituyen una amenaza y las calificó de “acto de genocidio y castigo colectivo”. Cerró su mensaje con la etiqueta “#CubaNoEsUnaAmenaza el bloqueo sí”.
El gobierno de EEUU resulta incapaz de aceptar que #Cuba es, y tiene derecho a ser, un país plenamente independiente y soberano.
Ninguna de las falsedades del Presidente de EEUU en @ONU_es y ninguna calumnia pueden ni podrán negar ese hecho.
Cuba no es una amenaza para EEUU ni… pic.twitter.com/jqG2CpD9yk
— Bruno Rodríguez P (@BrunoRguezP) September 22, 2026
La utilización del término “genocidio” corresponde a la caracterización política que realiza el Gobierno cubano sobre las sanciones estadounidenses y no a una determinación judicial internacional. La Convención de las Naciones Unidas sobre Genocidio establece un estándar jurídico específico que exige, entre otros elementos, la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso.
Un día antes del discurso de Trump, Rodríguez ya había acusado a Washington de utilizar la lucha contra el narcotráfico como “pretexto” para militarizar América Latina y había denunciado ante la CELAC lo que denominó un “cerco energético” contra la Isla, según informó EFE.
Díaz-Canel acusa a Trump de recurrir a la “mentira” contra Cuba
Díaz-Canel empleó un mensaje similar. “Incapaz de justificar el castigo contra el pueblo de Cuba y su guerra económica genocida, el presidente de EEUU repite en la ONU que Cuba representa una amenaza”, escribió en X.
“La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano”, agregó. En una segunda publicación, aseguró que su Gobierno seguirá “luchando por la paz” y defendiendo la soberanía nacional frente a lo que calificó como una “agresión despiadada” estadounidense.
Incapaz de justificar el castigo contra el pueblo de #Cuba y su guerra económica genocida, el presidente de EE.UU repite en la ONU que Cuba representa una amenaza. La mentira es el recurso de quienes se niegan a aceptar el derecho a la libre determinación del pueblo cubano.
1/2
— Miguel Díaz-Canel Bermúdez (@DiazCanelB) September 22, 2026
Al referirse al hemisferio occidental y después de hablar de Venezuela, Trump dijo que EEUU no permitiría que “amenazas” contra el país se afianzaran en la región y que, de considerarlo necesario, utilizaría su poder militar para proteger sus intereses nacionales.
Periódico Cubano había informado sobre esa advertencia militar pronunciada pocos minutos antes de que Trump abordara directamente el caso cubano.
Trump combina máxima presión con negociaciones encabezadas por Marco Rubio
Durante su intervención, Trump afirmó que su administración busca un “cambio fundamental” en Cuba y sostuvo que el Gobierno de la Isla enfrenta “la mayor presión” de su historia. También aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, está directamente involucrado en negociaciones con La Habana.
“Es un Estado absolutamente fallido, está fracasando como nunca antes y va a caer”, declaró Trump, antes de sentenciar que “el comunismo nunca vendrá a EEUU, pero la libertad vendrá a Cuba”. La intervención y el giro de Washington hacia una mayor implicación en el hemisferio fueron recogidos también por Reuters.
El mandatario ya había detallado públicamente su intención de aumentar la presión para provocar cambios en Cuba, mientras La Habana ha ofrecido una versión más limitada sobre el alcance de las conversaciones que mantienen actualmente ambos gobiernos.
La disputa verbal se produce además pocos días después de que Washington anunciara nuevas sanciones contra empresas vinculadas al sector del níquel y estructuras militares cubanas, otro episodio de la campaña de presión que la administración Trump ha intensificado durante 2026.
