
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, aseguró este lunes que Cuba “ya ha caído” y que carece de una economía funcional, al tiempo que condicionó cualquier salida a una transición que garantice de manera simultánea libertades políticas y económicas.
Durante una entrevista con Fox News, el jefe de la diplomacia enfatizó que la nación caribeña atraviesa un colapso estructural profundo que trasciende un pronóstico de inestabilidad a corto plazo.
“El problema que tiene Cuba ahora mismo es que es un estado fallido en todos los sentidos de la palabra”, afirmó Rubio, quien añadió que “puede que tengan un gobierno capaz de encarcelar y matar personas, pero no es un gobierno funcional ni un país funcional. Simplemente no lo es”.
Secretary of State Marco Rubio says the Trump administration will not allow Cuba to become a “base of operation” against American interests or pose a threat to U.S. national security.
Rubio says the administration hopes Cuba “will choose a different path,” calling on those… pic.twitter.com/ZyflsLJRBH
— Fox News (@FoxNews) September 29, 2026
Asimismo, sostuvo que el sistema económico actual beneficia exclusivamente a una cúpula militar y partidista a expensas de la ciudadanía.
Éxodo masivo y condiciones para el futuro
Como muestra directa de la crisis estructural, el alto funcionario destacó la magnitud de la salida migratoria de los últimos años. “¿Saben que desde 2021 cerca del 20% de la población de Cuba ha abandonado el país? Lo ha dejado porque es un fracaso, un fracaso completo”, expresó.
Las estadísticas oficiales de la isla reflejan un descenso demográfico desde finales de 2021 hasta 2023, mientras que reportes independientes calculan que entre 1,5 y 1,79 millones de personas emigraron entre 2021 y 2024.
Para la administración estadounidense, el camino hacia la recuperación exige exigencias estrictas. “No se puede tener libertad económica en Cuba si no se tiene primero libertad política. Ambas tienen que ocurrir al mismo tiempo. Eso requerirá un período de transición”, aseveró Rubio, descartando soluciones parciales o negociaciones que no contemplen transformaciones profundas en el modelo de gobernanza.
Advertencias y seguridad nacional
En su intervención, el secretario de Estado lanzó un mensaje directo a las estructuras de poder en La Habana que confían en postergar transformaciones estructurales. Quienes esperan el fin de la actual administración estadounidense “están equivocados y aprenderán la lección de la manera difícil si no corrigen”, advirtió.
Además, recalcó que Washington mantendrá una línea roja inquebrantable para impedir que el territorio cubano represente un riesgo para la seguridad nacional estadounidense.
Estas declaraciones consolidan una escalada de presión diplomática iniciada semanas atrás por la Casa Blanca, reforzando la postura de que cualquier entendimiento futuro dependerá exclusivamente de un proceso irreversible de cambio democrático en la isla.
