
La Dirección General de Salud Pública de Holguín confirmó el fallecimiento de dos personas de una misma familia por una intoxicación atribuida al consumo de sal de nitro mediante la preparación de un alimento.
Una tercera integrante permanece en estado crítico en el Hospital Provincial General Vladimir Ilich Lenin, donde ingresó durante la noche del 29 de septiembre, según un comunicado compartido en redes sociales.
Los fallecidos son Clara Suárez Rodríguez, de 63 años, y su pareja, Manuel Fernández Fernández, de 65. Ambos habían comido los alimentos elaborados por Yaneisi Peña Suárez, de 37 años, hija de Clara e hijastra de Manuel.
El comunicado señala que Yaneisi, sobreviviente de este caso, pero bajo cuidados intensivos, reside en el reparto Ramón Quintana, en la ciudad de Holguín, y trabaja como empleada doméstica en una vivienda cercana.
En ese inmueble funciona un centro de elaboración de embutidos, del cual habría obtenido la sustancia que posteriormente empleó en la comida compartida con sus familiares.
El parte no explica si alguien se lo entregó, en qué recipiente estaba ni qué información tenía sobre su uso. Tampoco detalla la cantidad incorporada a los alimentos ni identifica la composición química y la concentración de la llamada sal de nitro.
Tras ingerir la comida, Yaneisi comenzó a presentar sudoración y convulsiones. Llegó en estado de coma a la Unidad de Cuidados Intensivos Emergentes del Servicio de Urgencias del hospital Lenin. Su condición requirió ventilación mecánica y el traslado inmediato a cuidados intensivos para continuar la atención.
En la actualización sobre su evolución, la Dirección General de Salud informó que la paciente estaba despierta, consciente y cooperativa. Los especialistas retiraron el soporte de ventilación al mediodía de la jornada mencionada en el comunicado. Pese a esa mejoría, mantenían el pronóstico crítico y el tratamiento intensivo.
La madre presentó manifestaciones descritas por la institución como “síntomas vagales”. Tras una evaluación, ella y su pareja fueron ingresados a la unidad de emergencias del mismo hospital con un deterioro neurológico severo y evolucionaron de manera desfavorable.
Según la versión oficial, el personal sanitario les brindó atención inmediata y realizó maniobras de reanimación. No obstante, ambos fallecieron por un edema pulmonar severo.
“Lamentamos estas dolorosas pérdidas que pudieran evitarse y nos unimos al dolor de familiares y amigos”, expresó la Dirección General de Salud. La institución anunció que el sistema sanitario provincial y fuerzas del Ministerio del Interior continúan las investigaciones para esclarecer las circunstancias del hecho.
¿La sal de nitro sirve para los alimentos?
El episodio exige distinguir la sal común de los compuestos utilizados para el curado de carnes. Algunos nitratos y nitritos tienen aplicaciones autorizadas como conservantes alimentarios en condiciones reguladas.
Esa función no significa que puedan emplearse libremente para sazonar comidas o sustituir la sal de mesa: una exposición excesiva puede provocar intoxicaciones graves. La sal común tiene un sabor salado característico; es soluble en agua y forma cristales cúbicos. Por su parte, la sal de nitro, cuando se refiere al nitrato de potasio, también se disuelve en agua y puede formar cristales prismáticos o con apariencia de agujas.
Uno de los riesgos es la metahemoglobinemia, una alteración que reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Puede producir coloración azulada o grisácea de la piel y, en situaciones graves, comprometer la vida.
Ante una posible ingestión, se debe buscar atención médica inmediata y evitar remedios caseros o provocar el vómito. Si la persona presenta convulsiones, dificultad para respirar o pérdida de conciencia, necesita asistencia de emergencia. Conviene facilitar al personal sanitario el envase o la etiqueta del producto, cuando estén disponibles, para ayudar a identificarlo.
El tratamiento depende de la sustancia y del estado del paciente. En determinados casos de metahemoglobinemia, los médicos pueden utilizar azul de metileno, además de otras medidas de soporte. Su administración requiere valoración profesional y no constituye un tratamiento doméstico.
Como prevención, los productos destinados al procesamiento de carnes deben conservarse claramente identificados, separados de los condimentos domésticos y fuera del alcance de los niños.
Evitar recipientes reutilizados y compras de procedencia dudosa reduce el riesgo de confusiones. Ninguna sustancia desconocida debe probarse o incorporarse a los alimentos para determinar si es sal común.
