
Una ciudadana cubana identificada como Idania Castillo Sacre, de 58 años de edad, fue asesinada el pasado 26 de septiembre en Taco Taco, municipio San Cristóbal, Artemisa, presuntamente por su expareja, un hombre que estaba en libertad pese a haber sido condenado anteriormente por matar a la madre de sus hijos.
El feminicidio fue confirmado el viernes por Observatorio de Género de Alas Tensas (OGAT), que señaló que la mujer se encontraba predicando en la vía pública como testigo de Jehová cuando el agresor la interceptó.
Según la investigación, el hombre la llevó posteriormente hasta una vivienda, donde habría cometido el crimen. Tras el asesinato intentó quitarse la vida, pero sobrevivió y terminó bajo custodia de las autoridades.
Agresor había cumplido condena por otro asesinato
El antecedente penal del acusado constituye uno de los elementos más graves del caso. Según una denuncia del comunicador Niover Licea citada por OGAT, el hombre había sido sentenciado a 31 años de cárcel por asesinar en 2010 a la madre de sus hijos.
Sin embargo, habría salido de prisión después de cumplir cerca de 15 años de la pena, menos de la mitad de la condena impuesta. Tras recuperar la libertad, terminó señalado por otro crimen contra una mujer, esta vez su expareja.
Idania dejó tres hijas y un hijo, todos adultos, además de nietos y otros familiares. Ninguno de sus hijos tenía relación de filiación con el presunto agresor, precisó el observatorio en la información difundida sobre el caso.
OGAT ya había documentado anteriormente hechos en los que hombres condenados por violencia letal contra mujeres volvieron a cometer delitos después de salir de prisión. En junio de 2024, Jessica Castillo, de 32 años, fue asesinada en Pinar del Río por un hombre que había cumplido siete años de una sentencia de 20 por el feminicidio de una adolescente ocurrido en 2011.
Cuba suma 56 feminicidios verificados en 2026
Aunque el asesinato de Idania centra la atención por los antecedentes del agresor, su muerte elevó a 56 los feminicidios verificados en Cuba durante 2026. OGAT también registra 27 intentos de feminicidio y dos asesinatos de hombres relacionados con situaciones de violencia feminicida.
La cifra acumulada ya supera los 49 casos documentados durante todo 2025 e iguala el total registrado en 2024. El máximo reportado por el observatorio corresponde a 2023, cuando contabilizó 90 feminicidios.
Reclaman mayores controles para agresores reincidentes
El Código Penal cubano vigente desde 2022 no reconoce el feminicidio como un delito independiente, aunque contempla determinadas circunstancias agravantes dentro del asesinato. Cuba tampoco dispone de una ley integral contra la violencia de género ni de una red nacional de refugios destinada a proteger a mujeres amenazadas.
Ante casos como el de Idania, OGAT reclama controles más rigurosos antes de permitir la excarcelación de personas con antecedentes violentos.
La organización sostiene que “prevenir nuevos feminicidios exige una ley integral contra la violencia hacia las mujeres y las niñas, una red nacional de refugios y medidas efectivas de protección para las mujeres en situación de riesgo”, además de evaluaciones psicológicas y análisis específicos sobre la posibilidad de reincidencia.
