
Un cubano de 40 años, identificado como Alberto Hernández Castillo, enfrenta un cargo federal por contrabando luego de que agentes aduaneros “detectaran un bulto inexplicable” al llegar al Aeropuerto Internacional de Miami desde La Habana.
Según un reporte policial compartido por Local 10, el hombre tenía al menos diez aves vivas ocultas en su ropa interior. Su arribo ocurrió el pasado domingo en un vuelo a través de World Atlantic Airlines.
Durante la inspección, aseguró que había viajado a Cuba para visitar a su familia y que no tenía nada que declarar. Sin embargo, su apariencia llamó la atención de los agentes de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés).
Un investigador de Seguridad Nacional escribió en el reporte que se observó un “bulto inexplicable” en la zona delantera de la pelvis y la cintura, además de señales de nerviosismo.
Esa observación motivó un registro corporal. Los oficiales encontraron seis recipientes cilíndricos de plástico transparente, envueltos en cinta adhesiva y con una malla negra cerca de las aberturas. Los contenedores estaban cosidos a la ropa interior del pasajero.
Dentro de los tubos había ocho semilleros cariamarillos y dos picogordos azules, según las autoridades. Las diez aves estaban vivas cuando fueron descubiertas. La información proporcionada no precisa su estado de salud posterior ni el lugar al que fueron trasladadas después de la intervención.
La denuncia señala que Hernández Castillo sostuvo que los animales eran para “uso personal”. Después ejerció su derecho a guardar silencio. Los investigadores indicaron que no encontraron pruebas de que hubiera presentado la documentación necesaria para importar las aves a Estados Unidos.
El acusado compareció el lunes ante un tribunal federal de Miami y quedó en libertad bajo una fianza personal de 25.000 dólares, según los registros citados por el medio. Esa cantidad corresponde a las condiciones de su liberación durante el proceso y no constituye una multa penal ni una sentencia.
El cargo de contrabando de mercancías tiene consecuencias potencialmente más severas. La sección 545 del Título 18 del Código de EEUU contempla hasta 20 años de prisión.
Para una persona, la multa ordinaria máxima aplicable a ese delito puede alcanzar los 250.000 dólares; ambas sanciones pueden imponerse conjuntamente. Así lo ha explicado la Fiscalía federal en otros procesos por importación ilegal de aves.
Esos límites no significan que Hernández Castillo vaya a recibir automáticamente la pena máxima. Si existe una condena, el tribunal determinará el castigo correspondiente.
Tampoco debe confundirse la acusación anunciada con otros posibles delitos ambientales: la información disponible identifica un cargo por introducir mercancías de contrabando, sin detallar imputaciones adicionales por protección de especies.
Como antecedente, fiscales de San Diego anunciaron en mayo de 2025 un proceso contra Ricardo Alonzo por introducir aves exóticas ilegalmente y señalaron esos mismos máximos de prisión y multa.
