
Un joven cubano recibió una condena de siete años de prisión en Uruguay por suministro de estupefacientes, después de que la Policía hallara casi 22 kilogramos de cocaína en el baúl del automóvil que conducía en Lagomar, departamento de Canelones.
La Justicia dictó la sentencia el pasado martes, un día después de la detención, según informaron el Ministerio del Interior uruguayo y Teledoce. Las autoridades no divulgaron la identidad del muchacho de 23 años, quien carecía de antecedentes penales antes de este procedimiento.
Una vigilancia policial terminó con la detención
El arresto se produjo el lunes 12 de octubre durante la Operación Roosevelt, una investigación sobre tráfico de drogas que llevaba varios meses en marcha. Los agentes identificaron un automóvil relacionado con sus pesquisas mientras realizaban tareas de vigilancia en la zona.
Al advertir la presencia de los efectivos, el conductor intentó huir. La maniobra no le permitió evitar el control: los policías lo interceptaron pocos minutos después y revisaron el vehículo. En el baúl encontraron ocho ladrillos y 24 mitades de ladrillo de cocaína.
El cargamento pesó 21,865 kilogramos, de acuerdo con el balance del operativo. Además de la sustancia, los agentes incautaron el automóvil y un teléfono celular. La intervención permitió retirar esa cantidad de droga de circulación, aunque las pesquisas sobre las actividades vinculadas al caso continúan abiertas.
Estiman el valor de la cocaína en 200.000 dólares
El ministro del Interior, Carlos Negro, situó el posible valor del cargamento en el mercado ilegal uruguayo en unos 200.000 dólares. También destacó que la sustancia presentaba “un estado de pureza bastante alto o muy alto”. La cifra corresponde a una estimación ofrecida por el funcionario.
Negro acudió a la sede de la Jefatura de Zona III de Canelones junto al director de la Policía Nacional, José Azambuya, para conocer los resultados. Allí, las autoridades expusieron detalles de una operación que ya había derivado en la formalización y condena de otras personas por delitos relacionados con estupefacientes.
Investigan si el cargamento iba hacia Montevideo
El jefe de Policía de Canelones, Fabio Quevedo, explicó que los investigadores buscan determinar el alcance de la distribución asociada al caso. Una de las cuestiones pendientes es establecer si la cocaína tenía como destino el mercado local o si estaba previsto trasladarla a Montevideo.
“Creemos que cuando se trasladaba, se la trasladaba seguramente a Montevideo”, señaló Quevedo. Esa posibilidad forma parte de las hipótesis policiales y no constituye un destino confirmado. En otro allanamiento relacionado con la Operación Roosevelt, los efectivos ocuparon un kilogramo de pasta base y una réplica de arma de fuego con apariencia de subfusil.
Además de las incautaciones y las actuaciones judiciales, Negro defendió la necesidad de investigar las ganancias del narcotráfico y determinar dónde llegan esos recursos. “La ruta del dinero es lo que realmente disuade a los delincuentes de emprender el camino del narcotráfico”, afirmó.
