
El ministro de Transporte de Cuba, Eduardo Rodríguez Dávila, reconoció este jueves 22 de octubre que el sistema público atraviesa uno de sus peores momentos históricos.
Durante una entrevista concedida a Reuters en La Habana, el funcionario pronosticó una caída del 75 % en la transportación de pasajeros durante 2026, debido principalmente a la escasez de combustible.
Las cifras revelan la magnitud del deterioro. Las salidas diarias de autobuses desde La Habana hacia otras provincias pasaron de 419 en 2025 a apenas 11 este año, una reducción superior al 97 % que limita los desplazamientos de miles de ciudadanos.
Además, las rutas nacionales de ómnibus disminuyeron de más de 100 a solo 21, mientras que el transporte interurbano podría experimentar una contracción del 90 %.
La crisis del transporte también paraliza mercancías
El ministro reconoció que las consecuencias afectan directamente a familias que necesitan trasladarse para visitar enfermos, acudir a hospitales o cumplir obligaciones laborales.
La situación alcanza igualmente al movimiento de mercancías. Según sus proyecciones, Cuba transportará aproximadamente 20 millones de toneladas durante 2026, frente a los 70 millones registrados el año anterior.
Esta reducción amenaza el abastecimiento de alimentos, medicamentos y otros productos esenciales, en una economía que ya enfrenta dificultades de distribución.
Aunque el Gobierno atribuye el agravamiento de la crisis a las restricciones estadounidenses sobre el suministro de combustible, el deterioro del sector comenzó años antes, marcado por la falta de inversiones, mantenimiento y piezas de repuesto.
🇨🇺 Cuba sin transporte: triciclos eléctricos reemplazan a los autobuses
🚌 La crisis golpea la movilidad en la isla: las salidas diarias de autobuses interprovinciales cayeron de 419 a apenas 11. Ante la falta de combustible, los cubanos recurren a bicicletas y triciclos eléctricos.
⚡ Pero decenas de estos vehículos también quedaron paralizados por falta de electricidad para cargarlos.
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— DNewsOK (@DNewsOK) October 22, 2026
El deterioro del transporte comenzó antes de 2026
En 2019, el Grupo Empresarial de Transporte Automotor disponía de 464 ómnibus, de los cuales 350 cubrían servicios nacionales. Para 2024, la disponibilidad había descendido a 293 vehículos.
Las estadísticas oficiales también reflejan ese retroceso. Entre enero y septiembre de 2024, Cuba transportó 672,4 millones de pasajeros, frente a 775,9 millones durante igual período de 2023.
En Granma, las autoridades reconocieron anteriormente que el 76 % de las rutas provinciales permanecían paralizadas, situación especialmente grave para las comunidades rurales.
🔴 El transporte público en Cuba atraviesa una de las peores crisis de su historia. Según cifras ofrecidas a Reuters por el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, los viajes de pasajeros caerán un 75% en 2026 respecto al año anterior. Las salidas diarias de ómnibus desde La Habana hacia las provincias se redujeron de 419 a solo 11, mientras que las rutas nacionales pasaron de más de 100 a apenas 21.
⭕ El transporte interurbano podría caer un 90% y el traslado de mercancías disminuiría de 70 millones de toneladas en 2025 a unos 20 millones este año. La falta de opciones obliga a los cubanos a recurrir a viajes compartidos y servicios privados cada vez más costosos. El ministro atribuyó el deterioro principalmente a las restricciones estadounidenses sobre el suministro de combustible.
⭕ Ante la escasez de combustible, el Gobierno impulsa el uso de vehículos eléctricos, que ya suman unos 150.000, el doble que en 2025. Sin embargo, la crisis energética también limita esta alternativa. Decenas de triciclos eléctricos estatales permanecen paralizados por falta de electricidad para recargarlos, lo que evidencia las dificultades de mantener este servicio en medio de los constantes apagones.
REUTERS
— Mario J. Pentón (@MarioJPenton) October 22, 2026
Los vehículos eléctricos tampoco resuelven la crisis
Como alternativa, el régimen impulsa la electromovilidad. Rodríguez Dávila aseguró que existen aproximadamente 150.000 vehículos eléctricos, entre automóviles, motocicletas y triciclos, el doble que en 2025.
Sin embargo, esta estrategia enfrenta serias limitaciones. Reuters constató que decenas de triciclos estatales permanecían inmovilizados por falta de electricidad. El Gobierno adquirió 60 estaciones solares de carga, pero su instalación no garantiza una solución inmediata.
La crisis evidencia que las restricciones externas agravan un sistema previamente debilitado por problemas estructurales. Mientras tanto, numerosos cubanos dependen de transportistas privados, cuyos precios resultan difíciles de asumir con los ingresos estatales.
