
Jeremy Lewin, uno de los asesores más influyentes del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció este martes 27 de octubre que dejará el Departamento de Estado para incorporarse al sector privado.
La salida afecta a un funcionario que participó directamente en la estrategia de Washington hacia Cuba y Venezuela y que, según reveló Axios, encabezó conversaciones con el nieto de Raúl Castro en La Habana.
Lewin, de 29 años, ocupaba la dirección de Planificación de Políticas, una oficina que asesora al jefe de la diplomacia estadounidense sobre sus prioridades internacionales. Su partida se produce mientras la administración Trump mantiene la presión económica sobre el régimen cubano y desarrolla una nueva relación con las autoridades venezolanas.
En su anuncio público, el funcionario agradeció a Trump y a Rubio la confianza depositada en él. Aseguró que seguirá respaldando al Gobierno como ciudadano particular, sin identificar a la empresa a la que se incorporará. La noticia fue publicada por Axios, en un reporte de Marc Caputo, y corroborada por Reuters.
El negociador que se reunió con el nieto de Raúl Castro
Para Cuba, la importancia de la salida no reside únicamente en el cargo que Lewin abandona. Axios lo identifica como el funcionario que dirigió los contactos bilaterales en La Habana con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, conocido como El Cangrejo o Raulito, nieto del exgobernante Raúl Castro. También le atribuye participación en la aplicación de sanciones estadounidenses contra el régimen de la Isla.
Esas gestiones tenían antecedentes conocidos. El 10 de abril, una delegación estadounidense viajó a la capital cubana para reunirse con representantes del Gobierno. El encuentro con Rodríguez Castro fue dado a conocer posteriormente y la visita y sus principales objetivos fueron publicados en abril.
Una información posterior, basada en declaraciones de funcionarios estadounidenses a Associated Press, identificó a Lewin y a Michael Kozak entre los integrantes de la delegación.
Según aquel reporte, Washington planteó demandas relacionadas con derechos políticos, apertura económica y asistencia a la población. La reunión fue descrita como cordial, aunque sin resultados concretos, tal como recoge la cobertura de las negociaciones de mayo.
Lewin también había expresado públicamente una posición crítica sobre la gestión económica del Gobierno cubano. En mayo acusó a sus dirigentes de desviar recursos hacia la represión y empresas turísticas estatales, declaraciones recogidas en una información sobre sus señalamientos al régimen cubano.
De la reestructuración de USAID a las negociaciones con Venezuela
Antes de asumir la planificación de la política exterior estadounidense a finales de agosto, Lewin había trabajado en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), impulsado por Elon Musk. Posteriormente desempeñó funciones vinculadas a la reestructuración de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y a la reorganización de programas de asistencia exterior bajo el Departamento de Estado.
Su trayectoria también estuvo estrechamente vinculada a Venezuela. Según Axios, intervino en las conversaciones con la administración de Delcy Rodríguez después de la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero y colaboró en la preparación de acuerdos petroleros y planes económicos. Esas decisiones tienen consecuencias para Cuba debido a su dependencia histórica de los suministros energéticos venezolanos.
En paralelo, las restricciones estadounidenses también han afectado a otros proveedores: México suspendió envíos de petróleo a Cuba en parte de 2026 en un escenario de presión comercial estadounidense.
El mismo 27 de octubre, una investigación de WIRED cuestionó aspectos administrativos y legales de la autoridad que Lewin ejerció en USAID durante 2025. El funcionario defendió la validez de su nombramiento y afirmó que los problemas documentales habían sido aclarados. No hay pruebas en los reportes consultados de que esa publicación motivara su salida.
¿Qué ocurrirá ahora con la política estadounidense hacia Cuba?
La pregunta inmediata es quién asumirá las responsabilidades que Lewin ejercía en los contactos con La Habana. Ni Axios ni Reuters identificaron a un sucesor en sus reportes del 27 de octubre. Tampoco anunciaron que la salida implique la cancelación de las conversaciones bilaterales o un cambio de las condiciones planteadas por Washington.
La administración Trump mantiene varias líneas de presión sobre el Gobierno cubano. Entre las novedades más recientes figura una propuesta de nuevos controles sobre determinadas inversiones estadounidenses relacionadas con Cuba, que permanece en fase de consulta y no constituye todavía una prohibición en vigor.
Axios añadió que Lewin tiene previsto casarse y comenzar un trabajo en el sector privado después de su luna de miel. Esos planes personales no permiten establecer que exista una ruptura con Rubio, quien recibió un agradecimiento explícito en su mensaje de despedida.
Por ahora, lo confirmado es la decisión de dejar el Departamento de Estado y su participación anterior en expedientes sensibles para Cuba y Venezuela. Queda pendiente conocer quién lo sustituirá, si continuará el mismo equipo negociador y si Washington anunciará algún ajuste formal en su política hacia La Habana. Atribuir a esta salida una suspensión del diálogo o un giro diplomático sería adelantarse a los hechos.
