
El presidente Donald J. Trump declaró el jueves 5 de noviembre monumento nacional al Despacho Oval y otras dos dependencias de la Casa Blanca, en Washington, mediante una proclamación destinada a conservar su valor histórico.
Según el documento publicado por la Casa Blanca, la designación comprende también la Oficina Oval Exterior y la Sala del Gabinete. El mandatario recurrió a la Ley de Antigüedades de 1906 para establecer esta protección sobre espacios vinculados al ejercicio del poder presidencial estadounidense.
La firma llegó después de las críticas del expresidente Barack Obama a los adornos dorados incorporados por Trump desde su regreso al poder. La controversia enfrenta el argumento oficial de conservación histórica con los cuestionamientos al estilo elegido por el republicano.
Es importante mencionar que, aunque la decisión protege elementos arquitectónicos del Despacho Oval, esta permitiría que futuros presidentes cambien la decoración sin tener que obtener permiso por parte del Congreso.
¿Qué protege la declaración del Despacho Oval?
La proclamación exige documentar y revisar cualquier intervención que pueda transformar sustancialmente estos salones o sus componentes arquitectónicos esenciales. También ordena estudiar alternativas antes de ejecutar obras de ese alcance.
El secretario del Interior, Doug Burgum, deberá organizar su conservación mediante un plan de gestión. Para ello, trabajará con las dependencias correspondientes y el Comité para la Preservación de la Casa Blanca.
Sin embargo, el texto mantiene la facultad presidencial de redecorar, escoger muebles y efectuar ajustes operativos o de seguridad. La condición es que esas actuaciones no dañen sustancialmente la estructura histórica ni su carácter arquitectónico. Por tanto, la designación no obliga a conservar todos los objetos seleccionados por Trump.
Antes de firmar, el presidente había presentado la iniciativa ante los periodistas: “Se trata de la Oficina Oval y la Sala del Gabinete, espacios muy importantes. Voy a firmar un documento que los convertirá en un monumento para la posteridad”.
SIGNED: Designating the Oval Office as a National Monument, protecting the historic office for good. 🇺🇸 https://t.co/x10uKg1AUe
— The White House (@WhiteHouse) November 6, 2026
Los adornos dorados y las críticas de Obama
La remodelación incluye águilas doradas, espejos rococó, medallones en la chimenea y figuras de plata dorada sobre la repisa. Trump también trasladó querubines desde Mar-a-Lago para incorporarlos al despacho.
Obama se burló de esos cambios durante un acto electoral y comparó el resultado con una mezcla entre los gustos del antiguo gobernante iraquí y una conocida cadena de restaurantes: “como si Saddam Hussein hubiera abierto un Cheesecake Factory”. Después añadió: “No son personas serias”.
Tras la reacción de funcionarios republicanos, el exmandatario calificó sus respuestas como “una respuesta de todo el gobierno para un chiste”.
Trump anunció además que enviaría el documento al Congreso para su ratificación. La proclamación publicada no establece ese trámite como requisito. Mientras tanto, el gobernador de Kentucky, Andy Beshear, manifestó que retiraría los adornos dorados si llegara a ocupar la presidencia, una modificación decorativa que el texto permite bajo las condiciones señaladas.
