
El voto latino habría marcado la diferencia durante las elecciones del martes 3 de noviembre, contribuyendo a que los demócratas ganaran ambas cámaras del Congreso estadounidense. El descontento con la economía y las deportaciones golpeó al partido demócrata, mientras los cubanoamericanos de Miami-Dade mantuvieron una elevada intención de voto republicano antes de los comicios, permitiendo que el estado continuara rojo.
El análisis de Americas Society/Council of the Americas (AS/COA) identifica un desplazamiento de dos dígitos hacia los demócratas respecto a 2024. Ese avance ayudó a la organización a ganar disputas legislativas y gobernaciones como las de Texas, Georgia y Nevada.
Los sondeos electorales nacionales situaron el apoyo hispano en un 64% para los candidatos demócratas y un 34% para los republicanos: una ventaja de 30 puntos porcentuales.
Los cubanoamericanos mantienen su preferencia republicana
La comunidad cubanoamericana de Miami-Dade presentaba un panorama diferente antes de la votación. La encuesta FIU Cuba Poll 2026 encontró que el 68% pensaba respaldar a candidatos republicanos al Congreso, el mismo máximo registrado por el estudio en 2024.
Ese porcentaje mide intención electoral, no el resultado del martes. La investigación entrevistó a 1.004 adultos cubanoamericanos entre el 4 y el 29 de septiembre, con un margen de error máximo de 3,1 puntos porcentuales.
La fidelidad partidista coexistía con críticas a Washington: el 76% rechazaba el aumento de las deportaciones de cubanos sin antecedentes penales. “La decepción con la administración Trump no ha desplazado a los cubanoamericanos del Partido Republicano”, explicó Guillermo J. Grenier, investigador principal del sondeo.
En Florida, Byron Donalds derrotó al demócrata David Jolly y será el primer gobernador negro del estado. Con el 99% escrutado, reunía alrededor del 50% de los sufragios, frente al 48,7% de su adversario. Su victoria prolongó el control republicano sobre la gobernación.
Texas cambia de rumbo y revela el costo del descontento
El resultado texano dejó dos derrotas para los republicanos. Gina Hinojosa venció al gobernador Greg Abbott y James Talarico superó a Ken Paxton en la contienda por el Senado federal. Hinojosa será la primera latina al frente del Ejecutivo estatal y devolverá el cargo a los demócratas después de más de tres décadas.
Las preocupaciones económicas ya dominaban las encuestas previas. Pew Research Center encontró que el 86% de los electores latinos inscritos consideraba la economía muy importante para decidir su voto. Además, el 62% juzgaba excesiva la política de deportaciones y el 69% otorgaba especial relevancia al futuro de la democracia.
AS/COA también destacó la incorporación de unos cuatro millones de latinos que podían votar por primera vez. La cifra corresponde a nuevos electores habilitados, sin acreditar que todos acudieran a las urnas. Los sondeos citados por la entidad indicaban una marcada preferencia demócrata entre ellos.
