
Abel Prieto escribió un post sobre cinco fusilados en la España bajo el mandato de Franco. Le respondí recordándole los miles de cubanos ejecutados por el castrismo y le mostré una lista con más de 200 nombres.
Su respuesta: bloquear mi perfil para que que no pueda acceder a su contenido.
Cuando faltan argumentos, aparece el bloqueo. Pero bloquear una opinión no borra los nombres, no cambia la historia ni silencia la verdad. Quien no soporta que le cuestionen, simplemente huye del debate.
La memoria de las víctimas merece respeto, todas. Una opinión diferente no se fusila, no se censura y no se bloquea: se enfrenta con argumentos.
Abel Prieto, es un cobarde.