
Una abuela cubana, identificada como Isolina Dávila, ruega que la búsqueda de su nieto de 10 años, Dayán Martínez, continúe entre los escombros del edificio Coral Beach, en Los Corales, estado venezolano de La Guaira, una de las zonas más afectadas por los terremotos del pasado 24 de junio.
Este lunes, la mujer rogó a las brigadas extranjeras que mantengan las operaciones de rescate, pese al tiempo que ha pasado desde los sismos. La familia teme que el menor se quede sin tiempo después de cinco días atrapado y de varias interrupciones causadas por la actividad sísmica.
“Ya hemos perdido a dos nietecitas. Dayán es el único nieto que nos queda”, expresó la mujer entre lágrimas en una grabación divulgada por Martí Noticias.
También aseguró que no ha podido dormir desde el derrumbe y reclamó que los especialistas continúen buscando mientras exista alguna posibilidad de hallar personas con vida.
La familia ya perdió a dos niñas
La tragedia ya provocó dos muertes en la familia. El 27 de junio se confirmó el fallecimiento de Vanessa Martínez, hermana de Dayán, y de una prima de los menores. Ambas quedaron sepultadas cuando colapsó el inmueble donde residían con el padre del niño.
El progenitor es un médico cubano que viajó a Venezuela como parte de una misión organizada por el régimen de La Habana y decidió permanecer en ese país tras concluir su trabajo oficial.
La abuela explicó que brigadas de varias nacionalidades han intentado entrar en la estructura. Primero intervino un grupo francés y después lo hizo un equipo estadounidense. Posteriormente, estaba prevista la incorporación de especialistas procedentes de El Salvador.
Según su relato, los salvadoreños debían comenzar a las 6:00 a.m., pero el presidente Nayib Bukele habría ordenado adelantar su traslado. Los rescatistas llegaron cerca de las 3:00 a.m. para examinar el edificio.
Una réplica de magnitud 4,6 paralizó las operaciones
Los trabajos volvieron a detenerse debido a un sismo de magnitud 4,6 registrado este lunes. Maryerit Arcia, tía de Dayán, indicó que los estadounidenses abandonaron temporalmente el lugar para cumplir sus normas de seguridad.
“Cuando van a entrar a hacer la misión rescate de los niños, ocurre un sismo 4,6 en el momento. Ellos dicen que por los protocolos que ellos tienen de su trabajo, de seguridad para ellos, no pueden entrar hasta pasar tres horas otra vez al área, si no hay más actividad sísmica”, explicó.
Rescatistas venezolanos habían concluido las labores durante la madrugada tras asegurar que no detectaban señales de vida. El padre del menor denunció que el edificio quedó sin personal trabajando. Otros especialistas, sin embargo, afirmaron haber escuchado voces y pasos infantiles entre los restos.
Abuela pide mantener la búsqueda
“Alguien tiene que hacerlo, por favor. Dicen que están vivos. Ya han pasado cinco días. ¿Qué más van a esperar?”, imploró la abuela. La mujer señaló que podrían quedar tres niños con vida y alertó sobre el olor procedente de cuerpos en descomposición.
“Esos niñitos son tres niños que hay vivos ahí… incluso se dice que hay cuerpos que ya están descompuestos y que ahí hay mal olor. Esos niños, ¿hasta cuándo? Ya posiblemente no tengan ni vida”, lamentó.