
El actor cubano Alejandro Cuervo regresó a Cuba tras su polémica visita a Estados Unidos, donde fue criticado por varios sectores del exilio. De vuelta a la Isla, compartió sus impresiones y habló sobre lo que menos le gustó de su estancia en el país norteño, centrándose principalmente en las acusaciones que considera infundadas sobre su vida personal y profesional.
Desde el Aeropuerto Internacional José Martí, Cuervo no dudó en criticar la actitud de ciertos creadores de contenido y medios digitales, quienes, según él, se dedicaron a inventar historias sin pruebas.
“Sin tener pruebas de nada, se inventan cosas”, afirmó, refiriéndose a publicaciones en las que se aseguraba que él había sufrido un accidente, y otras donde supuestamente se han publicado precios falsos sobre los productos que vende en sus negocios. “Lo que se dice es infundado y no es real. Se quiere manchar mi imagen a toda costa”, sostuvo.
En ese sentido, el actor denunció una supuesta campaña de difamación en su contra por parte de ciertos influencers y medios digitales del exilio cubano, quienes inventaron falsedades sobre su vida personal y profesional, aseguró.
Cuervo también destacó lo que considera una falta de libertad de pensamiento en ciertos círculos del exilio cubano, mencionando que cuando algunos artistas, como él, se atreven a expresar una opinión diferente, son tildados de “enemigos”. El actor subrayó cómo su postura más neutral en cuanto a la situación política de Cuba le valió ataques de sectores radicales, a los que acusó de no permitir la diversidad de opiniones.
“Es increíble el odio”
“Es increíble el odio. Te das cuenta de que no quieren escuchar otro discurso”, afirmó Cuervo, refiriéndose a las críticas que recibió por no posicionarse abiertamente en contra de la dictadura castrista.
A pesar de las críticas y la controversia, Cuervo reconoció que recibió muestras de afecto y respeto de muchos cubanos durante su estancia en EEUU, lo que le permitió sentirse “querido como si estuviera en Cuba”. Sin embargo, fue firme al afirmar que su visita no tenía motivaciones políticas y que no tenía intenciones de quedarse fuera de su país natal.
También aprovechó la ocasión para reiterar que en Cuba “nadie le dice lo que tiene que decir”. No obstante, indicó que en EEUU lo esperaban con una especie de “consigna”, lo que evidenció su descontento con lo que considera una limitación a la libertad de expresión.
Por último, el actor negó las acusaciones de tener vínculos con el régimen cubano y defendió su éxito personal y profesional, especialmente en relación con sus negocios. “Sí se puede echar pa’ lante en Cuba”, afirmó, generando aún más polémica entre sus críticos.
En cuanto a su futuro en el país del norte, Cuervo se mostró ambiguo, respondiendo con cautela cuando se le preguntó si planeaba regresar al país: “Dios lo dirá”, dejó entrever.
De momento, no tiene intención de emigrar a EEUU. En varias declaraciones, aclaró que su viaje era temporal y que regresaría a Cuba, destacando que su prioridad es su familia y su carrera en la Mayor de las Antillas.
Su regreso a Cuba marca un cierre temporal a la controversia, pero es probable que sus declaraciones sigan alimentando el debate sobre el papel de los artistas cubanos en la política y la percepción que se tiene de ellos tanto dentro como fuera de la Isla.