
El gobierno cubano estaría ultimando las negociaciones con la administración del presidente Donald Trump para definir los términos de una posible transición política en la Isla.
Antonio de la Cruz, director de Interamerican Trend, reveló algunos detalles de lo que podría estar pasando en Cuba a la periodista Mariam de la Fuente, explicando que las negociaciones buscan garantizar una salida ordenada del poder de la familia Castro y otros altos funcionarios del régimen, sin que el país colapse debido a un estallido social.
Según el experto, la situación económica de Cuba ha alcanzado un punto crítico, lo que ha llevado a la cúpula gobernante a negociar su salida del poder. “Yo creo que hemos llegado al punto que quería la administración: llevarlo a esa negociación que entiendo que ya está a punto de terminarse o que ya está terminada, que es que Díaz-Canel tiene tres semanas para salir del poder; si no, van por él”.
“Lo que yo he escuchado aquí en Washington, eso está ya casi listo, porque es que lo que tú acabas de demostrar, la Isla no es viable ya en los términos que está y para que se produzca una implosión social y acaben con todo, decidieron negociar porque vieron lo que pasó en Venezuela y hacer la transición con parte de la cúpula para llegar a unas elecciones libres, pero con un gobierno tutelado por parte de los Estados Unidos”.
De acuerdo con el análisis de De la Cruz, el modelo de transición que se perfila para Cuba es similar al venezolano, pero con una diferencia clave: en lugar de priorizar las empresas energéticas, la influencia de las empresas tecnológicas jugará un papel fundamental.
La idea sería estructurar un gobierno de transición “tutelado, frío y funcional”, que asegure la estabilidad política sin el control absoluto de la familia Castro. En este contexto, se baraja la posibilidad de que la abogada Ana María Mari Machado, actual vicepresidenta de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), sea la figura principal en el nuevo gobierno.
“Entiendo que Ana María Marí Machado es la que estaría encabezando este gobierno de transición” pero con una tutela por parte de los EEUU y donde, entre otros, estaría el Subsecretario de Estado Christopher Landau y el enviado especial para América Latina Mauricio Claver-Carone.
Machado, quien ocupa el cargo desde 2012, no tiene una imagen mediática tan desgastada como otras figuras políticas, lo que la convierte en una opción “viable” para liderar el proceso de transición.
En ese gobierno de transición, explicó de la Cruz —con la aclaración de que no toda la información está verificada—, también estarían Manuel Marrero, no como jefe de gobierno, sino como delegado; la diplomática Josefina Vidal; y el sobrino-nieto de los Castro, Óscar Pérez-Oliva Fraga, como un técnico que trabajaría en la modernización de la zona franca del Mariel, un área clave para la entrada de empresas tecnológicas extranjeras.
El principal objetivo del gobierno de transición sería encaminar a Cuba hacia un sistema democrático y un mercado libre. Este proceso de reestructuración política, bajo la supervisión de actores internacionales, tendría la participación activa del exilio cubano, con figuras influyentes como el Secretario de Estado de padres cubanos Marco Rubio, quien se encargaría de velar por los intereses del pueblo cubano durante la transición.
De la Fuente también indagó sobre la posibilidad de que figuras del exilio, como Rosa María Payá y José Daniel Ferrer, formen parte de este gobierno. En respuesta, el experto destacó que el exilio cubano podría desempeñar un papel clave en el desarrollo de este proceso, garantizando que los intereses del pueblo cubano sean representados de manera adecuada durante la transición hacia un sistema más democrático.
Interamerican Trend es una organización independiente y no partidista con sede en Washington, ha sido clave en el análisis de esta situación. La organización se dedica al estudio de la democracia, la seguridad y los mercados energéticos en América Latina, y ha proporcionado un enfoque imparcial sobre los acontecimientos que podrían marcar el futuro político de Cuba.
Creo que no castristas en este nuevo “gobierno” es indispensable, libertad de TODOS los presos politicos, disolver todo el aparato politico, disolucion del partido comunista, y del aparato depresivo como el G2, camisas negras, policia nacional, altos oficiales del ejercito, etc. ; miembros de la oposicion interna tambien deben formar parte de este ” gobierno provisional” asi como miembros del exilio.
todo muy bien pero el FERRER QUE HACE NI LA PAYA ESO ES SEGUIR CON LA MISMA BASURA QUE HABIA hay que buscar personas de verdad que no esten ligada al regimen de los ASESINOS DE LOS CASTROS YO NO CREO EN NINGUN DICIENDIENTE DE CUBAAAAAA
Pero, ¿Esto es un plan de deseo, o es una realidad?