
La activista y curadora de arte Anamely Ramos informó que pudo comunicarse con el artista y preso político cubano Luis Manuel Otero Alcántara, quien fue liberado de prisión una semana antes de lo que se suponía, y que permaneció en paradero desconocido para su familia y conocidos.
La curadora afirma que estableció un breve contacto telefónico con el líder del extinto Movimiento San Isidro (MSI), dos días después de haber sido sacado de la prisión de Guanajay por agentes de la Seguridad del Estado.
La llamada confirmó que permanece bajo custodia de las autoridades, aunque su ubicación continúa sin conocerse públicamente mientras avanza el proceso migratorio que podría permitir su salida hacia Estados Unidos.
“Escuchar la voz de Luis en un momento como este es algo muy grande. Pero a la vez no alivia la represión ni la violencia, sobre él en primer lugar en este momento, pero sobre todos los cubanos durante tanto tanto tiempo”, declaró.
Ramos informó que la comunicación se realizó desde un teléfono perteneciente a la Seguridad del Estado y que la conversación fue supervisada.
Explicó que el principal interés de los agentes era conocer el estado de la solicitud de parole presentada para que el artista pueda viajar a territorio estadounidense.
Antes de responder a esa consulta, la activista aprovechó la llamada para preguntar por el estado de salud de Otero Alcántara y por el lugar donde se encontraba.
Según relató posteriormente, el artista dio a entender que se encontraba estable dentro de las circunstancias que enfrenta, aunque no pudo precisar el sitio donde permanece retenido, lo que refuerza la incertidumbre sobre su paradero, pero confirmó que está bajo custodia de la Seguridad del Estado.
“Lo que hemos vivido y seguimos viviendo no es normal y no es justo. Y por eso tenernos que clamar hasta el final por libertad plena y por justicia plena”, añadió.
En los últimos días que el fundador del MSI fue retirado de la cárcel el 7 de julio mediante un operativo del que no fueron informados sus familiares ni las personas más cercanas a él.
Desde entonces surgieron numerosas interrogantes sobre su destino, ya que no regresó a su vivienda en El Cerro ni fue visto en otros lugares habituales.
Un día después de su traslado, familiares recibieron la promesa de que sería llevado a su casa, algo que finalmente no ocurrió.
Ante esa situación, allegados denunciaron que el artista continuaba bajo control de la Seguridad del Estado y que no podía considerarse en libertad mientras permaneciera incomunicado y sin acceso a su entorno.
La llamada conocida este jueves coincidió con la fecha en que debía concluir formalmente la condena de cinco años que le fue impuesta por su participación en las manifestaciones del 11 de julio de 2021.
Sin embargo, Otero Alcántara no recibió beneficios penitenciarios durante su encarcelamiento y tampoco fue incluido en el grupo de presos favorecidos por el indulto anunciado por el Gobierno cubano meses atrás.
De acuerdo con la información difundida por Ramos, el trámite para obtener un parole humanitario hacia EEUU continúa en proceso y el artista permanecería bajo custodia hasta que exista una decisión definitiva sobre su situación migratoria.
Personas cercanas a Otero Alcántara consideran que las autoridades podrían facilitar su salida del país, una práctica que, según organizaciones de derechos humanos, se ha repetido en otros casos de opositores cubanos.
El caso ha mantenido la atención de la comunidad internacional. En los últimos días, representantes del Gobierno de EEUU volvieron a reclamar su liberación y recordaron que fue condenado por su labor como artista y activista.
“El parole de Luis Manuel sigue en proceso. Estará en ese lugar desconocido hasta que se resuelva. Los amigos de Luis estamos haciendo todo lo que está a nuestro alcance. El régimen cubano lo quiere fuera. El régimen se adueñó de nuestro país y nos usa a todos para asegurarse su posesión”, sentenció, confirmando que, en efecto, hay un parole y que Luis Manuel podría llegar a EEUU.
Organizaciones como Amnistía Internacional continúan reconociéndolo como preso de conciencia y han reiterado su petición de que pueda ejercer plenamente sus derechos y recuperar su libertad sin condiciones.
Mientras tanto, su entorno ha pedido prudencia ante la información que circula sobre el caso y ha insistido en la necesidad de esperar confirmaciones oficiales para evitar especulaciones.
Aunque el contacto telefónico permitió conocer que Otero Alcántara sigue con vida, su situación continúa rodeada de incertidumbre hasta que se defina si podrá abandonar Cuba o recuperar plenamente su libertad.