
La crisis energética en Cuba volvió a agudizarse ayer, dejando sin electricidad a gran parte del país durante 24 horas debido a un déficit de capacidad de generación de hasta 1619 MW.
El apagón se produjo a las 18:20, coincidiendo con el pico de demanda, tras el fallo de la unidad 5 de la Central Termoeléctrica (CTE) de Nuevitas. Aunque el servicio se restableció temporalmente a las 02:18, las interrupciones regresaron a las 05:10 de esta mañana.
A las 07:00, la disponibilidad del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se situó en 1660 MW, insuficiente frente a una demanda de 2000 MW, dejando 377 MW fuera de servicio. Para el mediodía, se espera que el déficit alcance los 800 MW, afectando principalmente a las regiones del centro y oriente del país debido a la alta transferencia de energía hacia esas zonas.UNE
El panorama se agrava por las averías de la unidad 2 de la CTE Felton y las unidades 3 y 6 de la CTE Renté. Además, varias plantas están fuera de operación por mantenimiento, entre ellas la unidad 8 de la CTE Mariel, la unidad 2 de Santa Cruz, y las unidades 3 y 4 de Cienfuegos, sumando así limitaciones térmicas de 264 MW.
La situación se complica aún más con la falta de combustible, lo que ha dejado fuera de servicio a 79 centrales de generación distribuida, afectando 480 MW adicionales. La Central Diésel Eléctrica (CDE) de Mariel tampoco está operativa, restando 117 MW. La unidad 1 de Felton funciona con limitaciones, lo que implica 95 MW menos para un total de 692 MW afectados por falta de combustible.
Para el horario pico de esta noche, se prevé que la disponibilidad sea de 1660 MW frente a una demanda máxima estimada de 3080 MW. Esto implica un déficit de 1420 MW, lo que podría traducirse en afectaciones de hasta 1490 MW.
La falta de generación eléctrica responde a una infraestructura obsoleta y a la insuficiencia de inversiones para modernizar las plantas existentes. Las constantes averías y el mantenimiento prolongado de las unidades generan un escenario crítico que afecta tanto a la población como a la actividad económica del país.
Los cubanos, especialmente en las provincias orientales, han expresado su frustración ante la creciente frecuencia e intensidad de los apagones. La incapacidad del Gobierno para garantizar un suministro eléctrico estable evidencia las profundas deficiencias del sistema energético nacional.
Las autoridades han advertido que, de persistir las actuales condiciones, la situación podría mantenerse durante los próximos días. Sin embargo, no se han anunciado soluciones concretas para resolver la crisis a corto plazo, lo que deja a la población cubana en un estado de incertidumbre.