
Una desconexión parcial del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) afectó este sábado al oriente de Cuba tras salir de servicio la línea de transmisión de 220 kilovoltios Nuevitas-Las Tunas.
El incidente agrava la situación de una región donde los apagones superan las 20 horas diarias y ocurre apenas dos días después de otra interrupción regional.
La Unión Eléctrica (UNE) comunicó el fallo a las 12:46 y lo atribuyó al disparo de esa línea de alta tensión. La información proporcionada no precisa cuántas provincias quedaron completamente sin suministro ni establece un plazo para recuperar la conexión de los territorios afectados.
El corredor Nuevitas-Las Tunas resulta fundamental para transportar electricidad hacia el este del país. Su desconexión puede aislar eléctricamente a Las Tunas, Holguín, Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo.
El sistema ya presentaba dificultades antes del incidente. A las 06:00 del sábado registraba una afectación de 1.222 megavatios (MW) y una disponibilidad de apenas 1.250 MW. El balance suministrado también recogía una demanda prevista de 2.900 MW y una afectación estimada de 1.680 MW, indicadores de la insuficiencia de generación.
Dos días antes, una oscilación en las líneas de transmisión había provocado la salida de la Unidad 1 de la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez, en Felton. Aquella desconexión dejó sin electricidad a las provincias comprendidas entre Holguín y Guantánamo, otro golpe para los residentes del extremo oriental.
Según el recuento aportado, Cuba acumula al menos ocho desconexiones totales en 2026: dos en marzo, tres en julio, dos en agosto y una en septiembre. El apagón nacional del 16 de marzo se extendió durante 29 horas y 29 minutos, mientras que el del 18 de septiembre requirió 14 horas y 45 minutos de restablecimiento.
Los cortes regionales también han sido prolongados. El 27 de agosto, una oscilación aisló desde Las Tunas hasta Guantánamo después de la salida de unidades de Felton, Diez de Octubre y Antonio Maceo. La reconexión no llegó hasta el día siguiente.
A esas interrupciones se añade un déficit crónico superior a 1.000 MW. Las afectaciones máximas del 1 y el 2 de octubre alcanzaron, respectivamente, 2.059 y 2.130 MW, antes del nuevo fallo de transmisión.
La sucesión de averías y desconexiones mantiene a los habitantes del oriente expuestos a interrupciones adicionales a los apagones habituales.
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