
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó una nueva orden ejecutiva, denominada “Ending Certain Tariff Actions”, que elimina la medida de aranceles a países que surtan petróleo a Cuba, pero a su vez mantiene ciertas condiciones relacionadas con este tema.
Los impuestos eliminados bajo la nueva orden habían sido establecidos bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés) a una larga lista de países, entre ellos México, Canadá, China, Brasil, Rusia e Irán.
La nueva medida responde directamente al fallo de la Corte Suprema de la semana pasada, que limitó la autoridad del Ejecutivo para imponer gravámenes unilaterales bajo el argumento de la emergencia nacional.
El cambio también implica la derogación explícita de los gravámenes arancelarios adicionales previstos por la Orden Ejecutiva 14380 del 29 de enero de 2026, que amenazaba con impuestos a las importaciones de países que suministraran petróleo, directa o indirectamente, a Cuba.
A simple vista, esta decisión podría sugerir una flexibilización del cerco energético impuesto a la Isla, pero expertos y analistas señalan que el fin de los aranceles no equivale al fin de la presión estadounidense sobre el régimen castrista.
En primer lugar, la emergencia nacional declarada sobre Cuba en 1996 permanece intacta y no se ve afectada por la nueva orden. Desde su declaración, tras el derribo de dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate”, cada administración estadounidense ha renovado esta emergencia todos los años sin interrupción.
Además, cualquier otra acción adoptada en respuesta a esa emergencia nacional que no implique la imposición de aranceles bajo la IEEPA continúa vigente. Esto significa que otras restricciones y herramientas de presión, como sanciones financieras, restricciones de servicios de aseguradoras, intermediarios y transporte marítimo, quedan operativas pese a la eliminación de los aranceles específicos.
La orden del 20 de febrero no cambia, por tanto, la arquitectura jurídica subyacente que permite a EEUU aplicar medidas contra Cuba. Solo se suprimen los aranceles adicionales bajo IEEPA, cuya aplicación había tenido un impacto inmediato en el comercio petrolero hacia la mayor de las Antillas.
Precisamente esa amenaza arancelaria había funcionado como un disuasivo eficaz: el tráfico de petroleros hacia Cuba se redujo prácticamente a cero tras la advertencia de Trump.
Una de las principales afectaciones fue la falta de combustible en los aeropuertos cubanos, lo que motivó cancelaciones de vuelos a la Isla o modificaciones de los itinerarios de trayectos para poder cargar turbosina en terminales de países cercanos.