
Con una hora de retraso, comenzó la tan esperada final de la Copa América entre Colombia, liderada por James Rodríguez, y Argentina, comandada por Lionel Messi, en el estadio Hard Rock de Miami Gardens, Florida. El partido, que se llevó a cabo este domingo, atrajo a miles de fanáticos, algunos de los cuales estaban afuera del estadio desde muy temprano esperando la apertura de las puertas.
A las afueras del estadio, el ambiente se tornó caótico cuando algunos fanáticos sin boletos intentaron ingresar a la fuerza. Saltaron el acceso de metal en el suroeste del estadio, empujando y presionando a otros asistentes, lo que provocó un desorden que retrasó el inicio del partido por 60 minutos. Los oficiales de seguridad tuvieron que intervenir rápidamente para controlar la situación.
Una vez iniciado el encuentro, el juego se desarrolló sin mayores polémicas hasta el minuto 58, cuando la selección argentina, con Lionel Scaloni a la cabeza, reclamó un penal. Ángel Di María realizó un centro desde la izquierda que fue recibido por Alexis Mac Allister, quien cabeceó hacia el arco, encontrándose con la mano de Carlos Cuesta. Sin embargo, el árbitro Raphael Claus decidió no sancionar la infracción, permitiendo que el juego continuara.
La decisión del árbitro generó una intensa reacción por parte del equipo argentino. Un minuto después, Lionel Messi cobró un córner antes de ser reemplazado por lesión, y Scaloni salió del banco de suplentes para reclamar eufóricamente la falta no sancionada. Fue necesario que el cuerpo técnico interviniera para calmar al técnico argentino.
El partido se mantuvo sin goles durante los 90 minutos reglamentarios y los minutos adicionales, llevando a ambos equipos a tiempo extra. Durante los primeros 15 minutos del tiempo adicional, ninguna de las selecciones logró marcar, manteniendo la tensión al máximo en el estadio.
El tiempo extra continuó sin cambios en el marcador, aumentando la presión sobre los jugadores y los aficionados que seguían el encuentro con gran expectativa; hasta el minuto 111, cuando Lautaro definió el gol de la victoria para Argentina.