
Tras realizar una protesta pacífica para denunciar la venta indiscriminada de drogas en las calles de La Vieja Habana, el activista Alberto Turis Betancourt Pérez fue arrestado el pasado miércoles por la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), informó el portal independiente 14yMedio.
Betancourt Pérez salió a la vía pública con dos grandes carteles en mano denunciando la comercialización de narcóticos en la calle Gloria, entre Carmen y Rastro, donde, según él, se vende “químico, crack y heroína” sin que las autoridades tomen medidas.
En determinado momento, él fue detenido por una patrulla, llevado a la estación de Dragones, multado y amenazado. En ese lugar le comentaron que ahora enfrenta cargos por “desorden público”.
Al ofrecer unas declaraciones a dicho medio de prensa, aseguró que este incidente no lo amedrentó, sino que le dio más fuerzas para continuar su lucha. Asimismo, afirmó haber presentado quejas formales ante las autoridades por el referido problema, pero no se observa acción alguna por parte de la policía para evitar la distribución de dichas sustancias.
“Un químico vale más barato que un refresco, se drogan todos los días, viven para eso. La Policía no actúa, las madres del barrio están hartas de los robos, mientras el pueblo está muriendo y a nadie le interesa”, manifestó.
El hombre comentó que la droga llega en motorinas a la zona, pero desconoce su procedencia exacta. Según él, al menos 10 personas en el mencionado barrio se encargan de comercializarla sin temor a ser arrestadas.
Hace unas semanas, en un programa de la Mesa Redonda, Juan Carlos Poey, jefe del órgano antidroga del Ministerio del Interior, señaló que los narcóticos que entran en Cuba provienen, en su mayoría, del territorio estadounidense.
Según el funcionario, cubanos emigrados introducen en la Isla un químico sintético con 45 variantes que se distribuye en distintas formas, como polvo, líquido, o impregnado en papel. Además de reconocer la gravedad del problema, destacó que los jóvenes, incluso adolescentes, son los principales consumidores y vendedores de estas drogas.
La Habana es el territorio de Cuba donde el tráfico de drogas prolifera con mayor fuerza. Operativos del Minint han resultado en la imputación de 3.010 personas por tráfico y tenencia de estupefacientes, así como la incautación de 158,42 kg de drogas y más de 81 millones de pesos en lo que va de año.