
La Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba emitió un pronunciamiento oficial ante el arresto de dos pastores por reclamar justicia en defensa de su hijo, reclutado en el Servicio Militar pese a sufrir trastornos psicológicos graves.
Los hechos ocurrieron en La Habana, donde el joven, diagnosticado con coeficiente intelectual bajo y afectado por ansiedad y depresión, fue sometido a un juicio militar que generó la intervención y detención de sus padres.
El pastor Luis Guillermo Borja Navarro y su esposa Rosanna Rojas Betancourt, quienes permanecen incomunicados, fueron arrestados luego de defender a su hijo Kevin Lay Laurerio Rojas durante el proceso militar.
Según la iglesia, ambos presentan problemas de salud delicados, como asma crónica y lupus eritematoso sistémico, lo que agrava aún más su situación. La comunidad religiosa exige la liberación inmediata y la exoneración de los cargos contra ellos.
El joven, reclutado al Servicio Militar Activo pese a sus condiciones médicas diagnosticadas por especialistas, fue forzado a cumplir con un proceso militar en el que su salud mental fue ignorada.
La Iglesia Evangélica Pentecostal de Cuba manifiesta que este arresto es una muestra más de la represión que sufren las familias que intentan defender sus derechos en un sistema que prioriza la disciplina militar por encima de la salud y el bienestar. “La libertad de expresión y el derecho a reclamar justicia no deben ser criminalizados”, advierten en su comunicado.
El contexto del Servicio Militar en Cuba refleja un escenario donde los reclutas se enfrentan a una falta de apoyo médico y psicológico, exponiéndose a un entorno hostil y negligente. Esta situación ha provocado que muchos jóvenes sufran daños irreversibles, tanto físicos como mentales, sin que las autoridades asuman responsabilidades.
En los últimos años, múltiples reportes han señalado el impacto negativo del Servicio Militar en la salud física y mental de los reclutas. En Cienfuegos, un joven atentó contra su vida mientras cumplía el Servicio, alertando sobre la presión extrema que sufren. En Holguín, en enero de este año, 13 personas fallecieron tras la explosión de un almacén de armamento militar.
Dentro del grupo se encontraban varios jóvenes que pasaban el Servicio Militar y, según la versión oficial, “todos cayeron en el cumplimiento del deber”.
Otro caso que conmocionó a la comunidad cubana fue la muerte del joven cubano identificado como Orlando Lago Vega, oriundo de la provincia de Granma. En 2020 fue asesinado a balazos mientras dormía en la unidad castrense Valle Grande, donde realizaba su Servicio Militar.