
Un hombre de 58 años, identificado como Santos Gustavo Moreno Córdova, terminó bajo arresto por ser el presunto responsable de un ataque con cuchillo contra una persona en la ciudad de Hialeah, informó Local 10.
Según el reporte policial, el violento altercado ocurrió poco antes de las 6:00 p.m. de ayer martes, momentos después de que el detenido, quien se encuentra sin hogar, discutiera con la víctima.
Durante la disputa, Moreno Córdova amenazó al otro hombre diciéndole: “Te voy a matar”, y luego sacó el cuchillo, con el cual apuñaló a la víctima en el brazo izquierdo. Después, el agresor atacó en la cara, causándole profundas laceraciones en el mentón, el cuello y el brazo izquierdo.
La policía indicó que el sospechoso continuó persiguiendo a la víctima por la calle, pero en determinado momento decidió huir de la escena. Poco tiempo después fue localizado y detenido sin incidentes en el estacionamiento de un Chase Bank ubicado en la 18255 NW 57th Ave.
Más tarde, la víctima identificó a Moreno Córdova durante una rueda de reconocimiento fotográfica, lo que permitió confirmar su implicación en el ataque. El informe también detalla que, al ser interrogado por la policía, el indigente negó haber causado las heridas a la víctima, aunque su declaración fue descrita como “egoísta” por los oficiales.
El referido sujeto enfrenta cargos de intento de asesinato y agresión agravada con un arma letal. A la tarde del miércoles, permanecía detenido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight. Los registros penitenciarios en línea indicaron que aún se encontraba pendiente de que se fijara su fianza.
En Florida, el intento de homicidio se considera un delito grave de primer grado si se demuestra que el acusado actuó con la intención de matar y cometió un acto que estuvo a punto de resultar en la muerte de la víctima. Las penas para este delito pueden incluir cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o, en ciertos casos, la pena de muerte.
Si el acusado utilizó un arma de fuego durante el delito, la ley “10-20-Life” establece penas mínimas obligatorias adicionales, lo que aumenta la gravedad de las sanciones. Esta ley tiene como objetivo disuadir el uso de armas en crímenes violentos, elevando las penas para quienes las empleen al cometer delitos graves.
En casos en los que el intento de homicidio no fue premeditado, pero el acusado actuó con indiferencia temeraria hacia la vida humana, puede ser acusado de intento de homicidio en segundo grado. Las penas para este cargo incluyen hasta 15 años de prisión, libertad condicional por hasta 15 años y multas de hasta 10.000 USD.