Una joven cubana y su hijo de tres años fueron arrestados el martes en La Habana, luego de protestar pacíficamente por las precarias condiciones en las que se encuentra su vivienda, reportó el portal independiente Cubanet.
Dairene Camejo Contreras se plantó ayer junto a su pequeño en la céntrica avenida Boyeros, cerca de la Plaza de La Revolución, portando dos carteles que pedían ayuda al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel con las inscripciones: “Presidente, ayuda por favor” y “Voto sí por Fidel y mi hijo no tiene casa”.
“Decidí llevar a cabo esta protesta por las difíciles condiciones de vivienda que enfrento, me he dirigido a todas las instituciones del país y nadie me ha hecho caso. Llevo tres años en esta gracia. Por esta situación mi niño se me ha enfermado hasta de los nervios y no sale de los hospitales”, explicó la mujer.
Como se aprecia en un video que documentó el arresto, Dairene y su hijo se sentaron en el separador de la avenida, frente a la Terminal de Ómnibus Nacionales, donde estuvieron por alrededor de una hora hasta que fueron detenidos por la policía.
“Mi intención es llamar la atención del presidente, y que se interese por mi caso. Todo lo que estoy haciendo es por mi hijito”, aseguró Dairene, minutos antes de ser arrestada.
La joven y su hijo fueron introducidos en un auto patrullero y trasladados a la estación policial de Zapata y C en el Vedado, donde los encerraron en una oficina sin agua potable, ni servicio sanitario hasta las 9:00 de la noche.
“La oficial que me arrestó me trató muy mal a mí y a mi hijo. Al llegar a la unidad me estaba esperando una capitana de la Seguridad del Estado, quien me hizo varias amenazas y un acta de advertencia por escrito”, contó.
Dairene se negó a firmar el documento, que le prohibía estar cerca de las inmediaciones de la Plaza de La Revolución y de cualquier institución del Estado en compañía de su hijo.
La mujer fue trasladada en la noche hacia otra estación policial conocida como el Capri, ubicada en el municipio Arroyo Naranjo. “Allí me trataron mal, y lo primero que me dijeron fue que la policía no daba casa”.
“Me tuvieron hasta las 11:00 p.m. esperando a un oficial de la seguridad que quería hablar conmigo, pero nunca llegó. Entonces fue que me soltaron y me dijeron que debía presentarme el miércoles a las 8:00 a.m”, relató.
Un suceso similar tuvo lugar la semana pasada, cuando una enfermera sin expediente criminal o político recibió una golpiza y un acto de repudio por parte de funcionarios del Estado y del Partido Comunista, luego de protestar por una vivienda digna.
Yurina Herrera Pedroso, enfermera general del hospital de Colón (Matanzas) desde hace 32 años, llevaba más de una década reclamando al Gobierno una vivienda digna antes de ser arrestada por defenderse de las golpizas, pues habita un precario cuarto sin baño junto a sus dos hijas de 13 y 15 años de edad.
La crítica situación de la Vivienda en Cuba, donde existe un déficit de un millón de casas, empeoró este año con las casi 8.000 afectaciones y más de 700 derrumbes totales que dejó el tornado en La Habana el pasado mes de enero.
La parte del maltrato de la policía la cortaron del video?
EN LAS DICTADURAS NO SE PUEDE NI HABLAR. QUE HORROR. Mi compassion por mis hermanos(as) esclavos que quedaron en las garras de esa dictadura asesina.
El pueblo cubano merece vivir en esas condiciones, yo soy cubano, y cuándo en mi país me manifestaba y criticaba el régimen y las condiciones de vida del pueblo, me sucedía igual que a esta joven, donde muchisímos cubanos le rodearon y pasaron a su lado, pero como siempre, por cobardes, nadie se le unió en la protesta. Asco y vergüenza siento y sentiré de mi origen, nos hemos convertido en sirvientes del régimen y opresores de nuestros semejantes, en un virus más letal que el evoca, que contamina y mata cuanto toca, mis más sincero perdón por la parte que me toca a Venezuela y su pueblo, porque nuestra infección comunista los invadió. Y mis respetos a Venezuela que han tenido lo que a nosotros nos falta CORAJE!!!.
Lo ha expresado claramente. Mejor no podías hacerlo. Si todo el mundo saliera a protestar y manifestarse no habría manera de parar eso. Ni policialmente.
Si cientos de miles salieran con sus familias no habría forma de parar. Lo debían haber hecho hace mucho. Cueste lo que cueste. O nunca cambiará esa miseria y corrupción.
Osmani Lorenzo, a usted lo que le falta es cerebro.Si siente asco y vergüenza de origen, piense en su madre y su padre primero, porque quien no quiere a su patria y la traiciona es igual que no querer y traicionar a sus progenitores