
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó con dureza la actuación del puertorriqueño Bad Bunny en el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl LX, ocurrido este domingo 8 de febrero en Santa Clara, California.
A través de su plataforma Truth Social, Trump calificó el show como “absolutamente terrible” y “uno de los peores de la historia”, y afirmó que fue una “afrenta a la grandeza de EEUU”.
La presentación, encabezada por Benito Antonio Martínez Ocasio y ejecutada principalmente en español, incluyó símbolos culturales latinos y un mensaje explícito de unidad continental.
El artista cerró su participación con la frase “Together we are America” (Juntos somos América) mientras mostraba banderas de numerosos países del continente, entre ellos Cuba, en un gesto que buscó integrar identidad y diversidad cultural.
Trump sostuvo que la elección de Bad Bunny para encabezar el medio tiempo no representó los valores culturales ni artísticos que, a su juicio, deberían reflejarse en un evento de esa magnitud.
Según el mandatario, la interpretación en español y ciertas coreografías “no tienen sentido” y resultan inapropiadas para espectadores jóvenes. Además, insistió en que la presentación fue una ofensa a los estándares de “éxito, creatividad y excelencia” que, según él, caracterizan a EEUU.
No es la primera vez que Trump manifiesta desacuerdo con la participación del reguetonero en el Super Bowl. En meses previos ya había cuestionado la decisión de la NFL y llegó a anunciar que no vería el partido, calificando la selección de Bad Bunny y de la banda Green Day como una “elección terrible” que “solo siembra odio”.
Contrario a la percepción expresada por Trump, miles de internautas en plataformas como X y TikTok celebraron el espectáculo de Bad Bunny. En redes, seguidores elogiaron la energía de la presentación, la visibilidad de la cultura latina y el enfoque de unidad que promovió el artista.
Algunos usuarios replicaron que el mensaje del show fue claro y poderoso, señalando que el jumbotron cerró con “Lo único más poderoso que el odio es el amor”, lema que muchos interpretaron como un llamado a la inclusión.
Entre las reacciones espontáneas destacó la de la actriz Pau Massola, quien compartió que, al mencionar Bad Bunny países como Cuba, los presentes en un bar estallaron en gritos de emoción por la representación simbólica de sus raíces.
El debate generado tras la presentación reaviva tensiones culturales y políticas en torno a la presencia latina en espacios de alto perfil mediático en el país norteño, un tema que ha cobrado fuerza en tiempos recientes.
Mientras algunos sectores políticos alineados con Trump respaldan la crítica al medio tiempo, otras figuras públicas y autoridades, como el gobernador de California, celebraron la actuación de Bad Bunny y el impacto positivo que tuvo sobre la visibilidad latinoamericana.