
La situación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) en Cuba continúa siendo crítica. Este domingo 24 de agosto, la Isla enfrenta nuevos apagones debido a la agudización de los niveles de déficit de energía por la avería en la termoeléctrica de Cienfuegos. Según el pronóstico de la Unión Eléctrica (UNE), en el horario pico nocturno del domingo habrá 1.525 MW faltantes.
A las 6:00 horas del domingo, ya había déficit, pues el sistema eléctrico tenía una disponibilidad de solo 1.950 MW, con una demanda de 3.185 MW, lo que representa una diferencia de 1288 MW. Este desajuste provoca una constante inestabilidad en el suministro eléctrico y afecta a miles de hogares y empresas en diversas regiones.
El déficit se debe, en gran parte, a las limitaciones en la generación térmica y la entrada de las unidades de generación distribuidas, que actualmente están fuera de servicio por falta de combustible. Las expectativas de que la termoeléctrica de Cienfuegos y la unidad 1 de Santa Cruz contribuyan con 158 MW y 50 MW, respectivamente, para mitigar la crisis, son inciertas debido a las complicaciones que enfrentan las plantas.
Aunque los 25 nuevos parques solares fotovoltaicos del país han incrementado la capacidad de generación, los resultados no son los esperados. En el día de ayer, estos parques produjeron solo 2566 MWh, con una potencia máxima de 488 MW, una cifra que está muy por debajo de la capacidad que podrían generar si se optimizaran las condiciones de operación y mantenimiento. La falta de limpieza y el posible deterioro de los paneles solares, tal como apuntan algunos usuarios en redes sociales, contribuyen a este bajo rendimiento.
Este escenario ha generado inquietud entre la población cubana. En las redes sociales, los comentarios de los ciudadanos reflejan una creciente frustración ante la persistencia de los apagones y la falta de respuestas claras por parte del gobierno. Muchos aseguran que la situación empeora día a día y que, aunque el gobierno ha anunciado un esfuerzo por mejorar la infraestructura, los resultados siguen siendo insuficientes.
“Seguimos por encima de los 1500 MW. El Presidente lo dijo desde el primer día… ‘SOMOS CONTINUIDAD Y VAMOS POR MÁS’, obviamente, se refería a más: apagones, inflación y desabastecimiento”, comentó Leonardo Rossi, uno de los usuarios que expresó su frustración en las redes sociales.
Otros, como Magda González-Hdez, expresaron su escepticismo al señalar que “antes de diciembre podamos dormir una noche con electricidad”. La falta de un plan claro para mejorar la situación energética ha dejado a los cubanos en un estado de incertidumbre constante.
Por otro lado, los habitantes de varias provincias, como Granma y Camagüey, continúan luchando contra la falta de información sobre las afectaciones de la electricidad en sus áreas, lo que empeora la crisis. La desconexión de los servicios y la falta de detalles sobre los horarios de los cortes genera más ansiedad entre la población.
La situación del SEN es cada vez más complicada, y aunque las autoridades prometieron un verano con menos apagones, al cierre de la etapa estival se han incumplido todas las promesas. La población sigue enfrentando apagones constantes, que afectan tanto la vida diaria como la economía del país.
Cupet produce dos millones de toneladas de petróleo al año
El Grupo Empresarial Cupet ha logrado una producción histórica de dos millones de toneladas de petróleo anuales, valoradas en mil millones de dólares, según un reciente reportaje de la televisión oficialista.
A pesar de este logro, los directivos de la empresa reconocen que la cantidad producida no es suficiente para resolver la crisis energética que atraviesa Cuba, caracterizada por apagones diarios. La escasez de hidrocarburos para generar electricidad sigue siendo la principal causa de estos cortes.
El incremento en la producción petrolera se atribuye a la implementación de nuevas tecnologías, el uso de perforaciones horizontales y la colaboración entre empresas petroleras y universidades. No obstante, el petróleo extraído en Cuba varía en calidad.
La mayor parte proviene de la Franja Norte Petrolera Cubana, entre La Habana y Varadero, y es de crudo pesado y alto contenido de azufre, lo que dificulta su refinación. En cambio, el petróleo de Ciego de Ávila, de mejor calidad, representa solo el 2% de la producción nacional.