
Un avión procedente de Estados Unidos llegó el jueves 8 de octubre al Aeropuerto Internacional José Martí, en La Habana, con 700 paquetes de alimentos y otros 700 de artículos de higiene. El donativo será entregado por Cáritas a hogares necesitados de la diócesis de Pinar del Río, como parte del programa de asistencia humanitaria financiado por Washington para apoyar a la población cubana.
Cáritas Pinar del Río confirmó en Facebook que el cargamento fue recibido por el obispo Juan de Dios Hernández Ruiz y Abel Castillo López, responsable de su representación diocesana. En las labores de recepción también participaron voluntarios y trabajadores aeroportuarios.
¿Dónde entregarán la nueva ayuda humanitaria de EEUU?
Los suministros comenzarán a repartirse en Candelaria y Quiebra Hacha, esta última perteneciente a la parroquia de Mariel. Aunque ambas localidades están situadas administrativamente en Artemisa, forman parte de la jurisdicción religiosa de Pinar del Río.
La selección de beneficiarios estuvo a cargo de equipos parroquiales que visitaron previamente las viviendas. Su trabajo permitió identificar a personas con mayores dificultades para conseguir alimentos y productos básicos.
Entre los grupos prioritarios figuran adultos mayores sin compañía familiar, embarazadas y madres lactantes con riesgos identificados. También recibirán atención menores de cinco años que viven en condiciones precarias, personas con discapacidad y pacientes encamados.
Sin embargo, la cantidad de recursos disponibles impide atender todas las solicitudes. El obispo Hernández Ruiz reconoció esa limitación en una declaración difundida por la institución religiosa.
“Como Iglesia, somos plenamente conscientes de que no podemos llegar a todos, y esa es una realidad que nos duele. Los recursos son limitados y se prioriza a quienes más lo necesitan”.
Ayuda estadounidense se reparte sin intermediación del régimen
El cargamento pertenece a una iniciativa de asistencia valorada en 100 millones de dólares, anunciada por la administración de Donald Trump en mayo de 2026.
De ese presupuesto, 60 millones corresponden al mecanismo de distribución desarrollado por Cáritas Cuba y Catholic Relief Services (CRS). Los restantes 40 millones están destinados a otras organizaciones independientes.
El esquema establece que CRS administre los recursos y compre las mercancías en territorio estadounidense. Posteriormente, las estructuras parroquiales cubanas organizan las entregas, sin que el gobierno de La Habana gestione directamente esos fondos.
La operación comenzó en julio con un vuelo desde Miami que transportó 18 toneladas de suministros. Después, las entregas alcanzaron Villa Clara y Cienfuegos. Durante octubre también llegaron donativos a Camagüey y Ciego de Ávila.
El pasado 16 de septiembre, la Embajada estadounidense anunció nuevas entregas para cinco provincias, entre ellas Matanzas y Pinar del Río. La comunicación ocurrió después de un encuentro entre Mike Hammer, encargado de negocios de EEUU, y Carmen María Nodal Martínez, directora de Cáritas Cuba.
El programa contempla asistir a entre 100.000 y 120.000 familias, mientras estimaciones de CRS sitúan el alcance potencial de su componente católico cerca de 200.000 hogares.