
El Banco de Crédito y Comercio (Bandec) anunció descuentos exclusivos para los usuarios que son titulares de sus tarjetas de débito. El requisito es realizar compras en línea desde el 15 y hasta el 17 de noviembre de 2024.
Las promociones incluyen un 5% de descuento para compras a través de la opción BolsaMiTransfer y un 2% al utilizar el escaneo de códigos QR, ambas mediante la plataforma Transfermóvil, desarrollada por la estatal Etecsa.
La iniciativa, comunicada por la Corporación Cimex S.A., busca fomentar el uso de herramientas tecnológicas en las transacciones comerciales, adaptándose a la creciente digitalización en el país, que vive una crisis de dinero en efectivo provocada por altos niveles de inflación.
Transfermóvil ha transformado la manera en que los cubanos realizan pagos. Con más de cinco millones de usuarios registrados, esta plataforma permite gestionar transacciones sin necesidad de consumir datos móviles, un recurso valioso para los ciudadanos.
En los últimos años, el régimen castrista ha impulsado la adopción obligatoria de estas plataformas mediante medidas de bancarización forzada y restricciones al expendio en cajeros automáticos de dinero en efectivo. Lo anterior fuerza a los cubanos a registrar cuentas digitales para realizar compras esenciales, mientras la economía enfrenta serios desafíos de liquidez.
En agosto pasado, se reportó una de las tantas caídas de Transfermóvil, lo cual generó una ola de críticas y frustración entre los usuarios. El propio Banco de Crédito y Comercio confirmó problemas técnicos que imposibilitaron realizar transacciones a través de la herramienta. Aunque Bandec ofreció alternativas como EnZona, cajeros automáticos y puntos de venta (POS), estas opciones no han sido suficientes para muchos cubanos que dependen de Transfermóvil para sus necesidades diarias.
Las interrupciones frecuentes del servicio han evidenciado las debilidades tecnológicas del sistema bancario en la Isla. En un contexto de alta inflación y escasez de efectivo, el gobierno ha promovido agresivamente la bancarización, obligando a miles de ciudadanos a adoptar estas aplicaciones. Sin embargo, la falta de estabilidad en las plataformas ha incrementado la desconfianza en estas políticas.
Para muchos cubanos, la dependencia de Transfermóvil no es opcional. María, una residente de La Habana, expresó su frustración: “No puedo ni comprar comida sin preocuparme de si la aplicación va a funcionar”. Esta situación refleja una desconexión entre las exigencias del gobierno y las realidades tecnológicas y sociales del país.
Jorge, un joven ingeniero, cuestionó: “El gobierno nos dice que confiemos en la tecnología, pero ¿cómo hacerlo cuando se cae cada dos por tres?”. En redes sociales, Ernesto, otro afectado, señaló: “No hay ningún esfuerzo real por mejorar. Es el típico parche sobre parche, mientras la población sigue sufriendo las consecuencias”.